¿Por qué el llanto de los bebés afecta a los adultos?

Un reciente estudio ha determinado el motivo por el cuál el llanto de los bebés puede llegar a resultar tan molesto o irritante para las personas adultas, y es que al parecer este sonido activa en el cerebro ciertas regiones específicas que se relacionan con la respuesta natural del hombre a situaciones de lucha, alerta o huida, por lo tanto su instinto de supervivencia le indica que se encuentra frente a algún tipo de peligro.

No es algo extraño que las personas se agoten de escuchar el llanto de un bebé pequeño en situaciones de las que no pueden salirse sencillamente, tales como un viaje en tren o en avión, una película en la sala de un cine o algo por el estilo, y no se trata de personas poco tolerantes sino que hay una explicación sumamente concreta que indica que el motivo es ajeno a nuestra respuesta lógica y que el cerebro actúa por instinto.

El cerebro de las personas se encuentra fuertemente estructurado para tener una reacción frente a este tipo de sonidos, ya que automáticamente se pone en alerta y prepara al cuerpo entero para ayudar cada vez que se lo escucha, aun cuando no se trate de un niño con el que se tenga algún tipo de vínculo. Katie Young de la Universidad de Oxford, quien está detrás de la investigación que analiza la respuesta del cerebro al llanto del bebé indica:

“El llanto de un bebé llama nuestra atención de un modo en que pocos sonidos del entorno lo hacen”.

Para encontrar respuestas se le escaneó el cerebro a un grupo formado por 28 personas mientras escuchaban el llanto de un niño y de adultos, además de una serie de sonidos de animales en apuros como aullidos de perros o maullidos de gatos. Los resultados indicaron que la respuesta de los adultos a otros sonidos no resulta tan intensa como cuando se concentran en el llanto de un bebé, algo que explican de la siguiente manera:

“Esto se daba fundamentalmente en dos regiones del cerebro”…“Una está en el centro del giro temporal, zona que interviene en el procesamiento de las emociones y la palabra; la otra zona es la corteza orbitofrontal, región conocida por su papel en la recompensa y el procesamiento de las emociones».

Es valioso destacar que ninguna de las personas que participaron del estudio mencionado tenía todavía hijos o había experimentado alguna situación en la que hayan tenido que cuidar de un bebé, por eso es llamativo el hecho de que todas resultaron reaccionar de la misma manera luego de 100 milisegundos ante el sonido del llanto de un bebé.

“Esta podría ser una respuesta fundamental presente en todos nosotros, independientemente de que seamos padres o no”.

A estas mismas personas se les hizo jugar al juego de golpear al topo luego de escuchar cada secuencia de sonidos para analizar la forma en la que se predispone el cerebro en cada situación, y el resultado fue asombroso:

“Eran más veloces y precisos después de escuchar las vocalizaciones de los bebés. Pareciera que hay un mejoramiento de nuestro esfuerzo de desempeño motriz inmediatamente después de escuchar vocalizaciones que podrían facilitar el comportamiento de brindar cuidados”…“Cuando uno oye a un bebé en un avión, inmediatamente está alerta, aun cuando no quiera oírlo”…“Es un sonido que es muy difícil de pasar por alto».

Vía | Clarín
Foto | I Should Be Folding Laundry

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