Los niños de las escuelas estadounidenses tiran más frutas y verduras a la basura

A falta de un mes para que se apruebe en Estados Unidos una nueva edición del programa de almuerzos escolares saludables, un estudio muestra que en la edición anterior de este plan, los niños de las escuelas estadounidenses han incrementado el volumen de desperdicios alimentarios en un 56%, se han tirado más frutas y verduras a la basura que antes de que se pusiera en marcha dicho plan.

Plan de almuerzos escolares saludables

En las escuelas de la UE se ponen cada año en marcha planes para el consumo de frutas y verduras con el propósito de potenciar el consumo de estos alimentos y mejorar la dieta de los niños. En Estados Unidos también llevan a cabo planes similares, de hecho, falta menos de un mes para que el Congreso del país decida si volverá a autorizar y subvencionar un controvertido programa en el que se obliga a los escolares a que disfruten de un almuerzo saludable. Ahora esta autorización podría peligrar a raíz de los resultados obtenidos en un estudio llevado a cabo por expertos de la de la Universidad de Vermont.

Parece ser que los niños de las escuelas estadounidenses tiran más frutas y verduras a la basura que cuando se inició el mencionado programa de almuerzos escolares saludables en Estados Unidos, los resultados muestran la ineficacia del programa y que los niños consumen menos frutas y verduras que antes de que se introdujera la nueva reglamentación sobre la dieta saludable en los colegios. En esta investigación se ha trabajado con cámaras digitales que se encargaban de capturar las imágenes de las bandejas donde se colocan los alimentos, antes y después de cada almuerzo, los datos obtenidos permitieron realizar una comparativa del consumo de frutas y verduras antes y después del programa de alimentación saludable iniciado en el año 2010 (Hunger-Free Kids), pero además se pudo descubrir qué ocurría con los alimentos que los niños tenían en las bandejas.

Según los resultados obtenidos, se ha incrementado en un 56% el volumen de desperdicios alimentarios en las escuelas, inicialmente se creyó que se había aumentado el consumo pero los datos de la investigación reflejan lo contrario, lo que ha aumentado es el desperdicio de frutas y verduras que son tiradas a la basura por los niños. Los expertos comentan que para ellos ha sido lamentable y desgarrador ver como se tiran las piezas de fruta en perfecto estado, inmediatamente después de recibir la bandeja con el almuerzo escolar.

Los investigadores realizaron el estudio en dos escuelas en las que estaba implementado el programa y realizaron casi 500 tomas de las bandejas de alimentos con las cámaras digitales. Hay que decir que este programa de almuerzos cuenta con una subvención para los niños de familias con economías deprimidas, o bien pagan un precio reducido o reciben el almuerzo gratuitamente dependiendo de la situación económica familiar. Se calcula que entre un 40% y un 60% de los niños de estas dos escuelas contaban con este beneficio.

Los expertos utilizaron un método de imágenes digitales validado científicamente y cuyo objetivo es el de medir el consumo de alimentos, se utilizan las estimaciones visuales y cálculos que se basan en las fotografías de las bandejas tomadas tanto en la zona de la caja (pago o validación del almuerzo), como en la zona donde se localizan los contenedores de basura. Esta metodología resulta mucho más precisa que la que se ha utilizado habitualmente y que se basa en el peso de los residuos generados. Los resultados obtenidos proporcionan una mejor idea de lo que se consume y desperdicia, los expertos consideran que el sistema se podría utilizar en las escuelas de todo el país para conocer con precisión el consumo real de frutas y verduras de los niños estadounidenses.

Para incrementar el consumo de estos alimentos entre los escolares los expertos consideran que es importante ofrecer todo tipo de opciones, zumos naturales en vez de piezas de fruta, presentar las piezas de fruta troceadas y preparadas para su ingesta en vez de entregar las piezas enteras, servir las verduras mezcladas con salsas y otros alimentos para que resulten más apetecibles, poner en marcha programas que ayuden a fomentar el consumo de estos alimentos en el hogar, lo que facilitaría el mayor consumo en la escuela, etc. Este tipo de medidas o estrategias adicionales deberían estar integradas en el programa de almuerzos escolares saludables.

Los expertos creen que con este tipo de medidas existen muchas posibilidades de incrementar el consumo y reducir el desperdicio de alimentos. A través de este artículo publicado en la página de la Universidad de Vermont, podréis conocer más detalles sobre la investigación.

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