Los bebés que crecen con perros se convierten en individuos más sensibles

Los animales siempre son un gran complemento en la vida de cualquier persona, son seres nobles que tienen mucho para enseñar, ofrecer y compartir, y es particularmente importante que los padres fomenten este tipo de relaciones sanas con los animales en sus hijos, ya que los beneficios son muchos a corto y a largo plazo también.

En otras ocasiones hemos indicado que se ha comprobado por ejemplo que los bebés que pasan tiempo con mascotas como los perros o los gatos se vuelven mucho más fuertes y menos propensos a sufrir de alergias o infecciones ya que se les desarrolla mejor el sistema inmunológico, pero es valioso destacar que los beneficios de este tipo de unión desde edades tempranas no terminan solamente ahí.

Se ha podido comprobar que los bebés que interactúan y crecen con mascotas en el hogar como los perros o los gatos se vuelven personas más sensibles, ya que al desarrollar una relación tan especial desde sus primeras experiencias en la vida lo hacen aprender sobre el respeto entre seres que sienten, a la vez que asimilan la importancia de compartir, sentirse acompañado, ofrecer y recibir solamente cosas buenas de las mascotas de la casa.

Es importante que los padres regulen y asesoren a sus niños sobre las formas correctas de interactuar con animales como los perros, para que poco a poco vayan incorporando los buenos modos a la hora de tratarlos, tocarlos y entenderlos, evitando cualquier tipo de problema. La licenciada Silvia Naya, psicóloga especialista en niños de Espacio Olazábal indica:

“Que los niños crezcan con mascotas ayuda y fomenta que en su vida adulta sean personas más sensibles porque desarrollan la inteligencia emocional”…”se trabaja mucho con perros con los chicos que tienen problemas en el contacto con el otro”…”porque ayudan al contacto con el otro. El niño atiende sus necesidades. Esa relación hace muy positivo el posterior vínculo con otras personas. También se genera una tríada entre los chicos, sus padres y las mascotas. Son los padres quienes deben coordinar eso”… “Recomiendo que los animales lleguen al hogar cuando el niño tenga más de 4 años porque es cuando empiezan a interactuar”.

Esto último no quiere decir que si ya se cuenta con una mascota como miembro de la familia antes de que llegue el bebé, éste no deba formar parte de la crianza del pequeño, lo que hay que hacer es enseñarle al perro o al gato la forma en la que debe tratar al bebé que ha llegado a la casa, para que poco a poco se vaya formando un fuerte vínculo entre ambos, al respecto la especialista ofrece esta información:

“Cuando la mascota ya está en la vida de la pareja son los futuros padres quienes deben integrarlos a ambos. Cuando el bebé nazca el perro empezará a olerlo y a reconocerlo mediante ese olor, entonces el niño será miembro de su manada”…”El perro le tiene paciencia al niño y se convierte en `su ángel de la guarda´. Luego será el chico quien esté con él. Se hará cargo de alimentarlo, de sacarlo a caminar, lo cuidará”…”Los chicos que tienen en su familia mascotas son personas más sensibles y con mayor cantidad de habilidades sociales. Eso lo maman en la casa por eso los responsables de esa relación son los padres”.

Vía | FM Impacto
Foto |  rsgranne

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