Los bebés amamantados engordan menos según un nuevo estudio

Desde siempre se ha hablado de las diferencias entre las técnicas de alimentación que se le brinda a los bebés, muchas mujeres optan por la nutrición más natural con leche materna dándoles el pecho, y otras en cambio por problemas de tiempo, de obligaciones o por simple elección, prefieren alimentar a sus niños con leche materna o de fórmula preparada en biberones, lo cierto es que las diferencias son amplias en todos los aspectos.

Recientemente un nuevo estudio ha indicado que los bebés que son amamantados ganan una menor cantidad de peso a lo largo de todo su primer año de vida, comparados a aquellos bebés que son alimentados con aquellos bebés que reciben cualquier tipo de leche pero que lo hacen mediante un biberón para su alimentación. El estudio estuvo a cargo de Ruowei Li, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, publicado recientemente en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Este informe parece ser una prueba más que se suma al hecho de que al parecer amamantar a los bebés viene siendo siempre la mejor de las opciones, ya que además de los beneficios en los lazos afectivos que desarrolla el niño con su madre, se lo está protegiendo contra el sobrepeso y la obesidad a lo largo de su vida, ya que es sabido que si el bebé tiene peso extra tiene muchas chances de convertirse posteriormente en un adulto con obesidad y problemas serios de salud.

La autora del estudio indicó que al parecer la diferencia de peso se debería al rol que juega el bebé en la decisión de dejar de alimentarse, cuando se trata del pecho materno directamente sueltan cuando se sienten satisfechos, pero en caso de tomar leche desde el biberón, muchas madres se empeñan en hacer que el niño se termine todo el contenido cuando en realidad éste ya no tiene más apetito. La especialista explicó:

“Si los bebés son alimentados a través del pecho, el niño juega un rol muy activo, dado que son los que deciden cuándo succionar y cuando dejar de hacerlo”.

Para la investigación se estudiaron a unos 1.900 bebés de Estados Unidos nacidos a mediados de la década del 2000, y fueron sometidos a diversos sondeos con sus madres, en los que se consultaron datos como el peso de los niños en diferentes edades y la frecuencia con la que eran amamantados, si tomaban leche materna en biberón o en cambio leche de fórmula. Cuando las madres combinaban la lactancia con el biberon con leche materna el niño no aumentaba peso de más, pero si el bebé se alimentaba tanto con leche materna como con fórmula tenían mayor probabilidad de tener peso extra.

La autora indicó:

“el mensaje clave de este estudio es que la lactancia materna es realmente la primera alternativa para los bebés”.

Vía | Noticias Terra
Foto |  sebribeiro de Flickr

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