La tecnología afecta al desarrollo muscular en los niños

Un estudio concluye que los niños pequeños que utilizan iPads u otros dispositivos móviles con demasiada frecuencia, desarrollan menos los músculos y huesos que los niños que no los utilizan y suelen jugar con juguetes o con juegos tradicionales. Los expertos recomiendan limitar tanto el tiempo de consumo diario como los periodos, siendo de un máximo de 15 minutos en cada sesión con el iPad u otros aparatos tecnológicos.

Consumo de pantallas en niños pequeños

La tecnología ofrece muchos beneficios para el desarrollo intelectual de los niños, pero como en todo, es necesario aplicar la regla de la moderación, ya que el abuso conlleva problemas y aspectos negativos. Según un estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Curtin (Australia), los niños que dedican demasiado tiempo a los iPads y a otros dispositivos móviles podrían sufrir que sus músculos y huesos no se desarrollen adecuadamente.

De hecho, en una comparativa entre los niños de 3 y 4 años de edad que juegan o pasan el tiempo con este tipo de dispositivos y los niños que juegan con juguetes tradicionales, existe una gran diferencia en el desarrollo de huesos y músculos. En la investigación se realizó un seguimiento a un grupo de 10 niños, unos jugaban con juguetes tradicionales y otros con dispositivos como el iPad, los expertos querían saber cómo afectaba el uso de estos aparatos en el desarrollo físico, social y mental.

Hablando del desarrollo físico, los resultados delataron lo que todos podemos imaginar, los niños que jugaban con los juguetes tradicionales movían sus extremidades superiores y el cuerpo en general mucho más que los niños que utilizaban el iPad, por lo que los investigadores muestran su preocupación por el uso de este tipo de aparatos que, aunque muy interesantes para otras cuestiones, provocan un desarrollo incorrecto de huesos y músculos, principalmente por dos razones.

La primera es bastante obvia, que pasan mucho más tiempo sentados en vez de realizar actividades en las que tienen que realizar esfuerzo físico, como por ejemplo correr (o corretear), algo que fortalece y desarrolla músculos y huesos de las extremidades inferiores. Los niños que pasan parte del tiempo frente al iPad tienden a mantener el cuello inmóvil, y el poco movimiento del cuello les hace más vulnerables al dolor de esta zona. Claro, que este tipo de dispositivos se pueden utilizar con múltiples posturas, por lo que puede ser menos problemáticos que para los niños que ven mucho la televisión, otro aparato tecnológico que también contribuye al menor desarrollo de huesos y músculos.

Como en otros países, las directrices de salud australianas recomiendan que los niños menores de dos años no consuman contenidos de pantalla, y para los niños a partir de cinco años se recomienda un consumo inferior a dos horas. Los investigadores consideran que los niños no deberían pasar más de una hora frente a los dispositivos electrónicos y a ser posible pasar ese tiempo en periodos cortos de unos 15 minutos como máximo.

En países como el Reno Unido no se ha establecido un máximo de horas de consumo de estos dispositivos por los niños, pero ello no quiere decir que los padres no controlen el tiempo que pasan sus hijos frente a la pantalla de la tableta, el teléfono móvil, el ordenador, etc. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, es necesario establecer unas normas y rutinas, conjugar el uso de este tupo de tecnología con la organización de actividades familiares, como por ejemplo salir a pasear, montar en bicicleta, ir a la piscina, y en definitiva, hacer cosas que promuevan la actividad física, algo necesario para el correcto desarrollo de músculos y huesos de los niños.

Hay que recordar que las nuevas tecnologías favorecen el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, hay que añadir que también merman la capacidad de atención y el rendimiento intelectual, evidentemente la razón es el abuso. Otros estudios muestran que los juegos tradicionales ayudan, no sólo en el desarrollo físico, también potencian la imaginación, la capacidad de atención, etc. En definitiva, como comentan aquí, el consumo de pantalla en niños muy pequeños tiene que ser limitado y a ser posible evitarlo, al menos así lo recomiendan algunas agencias de salud como la FDA. Los expertos comentan que una gran cantidad de contenido que se muestra en los dispositivos no se ha diseñado correctamente para que favorezca el desarrollo de los procesos cognitivos de los niños, por tanto, a la hora de utilizar aplicaciones o contenidos audiovisuales, se debería contar con la seguridad de que resultan beneficiosos.

Foto | Honza Soukup

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