La industria responde al estudio sobre el elevado nivel de arsénico en los alimentos infantiles

La industria no está de acuerdo con los resultados de un estudio reciente sobre el elevado contenido de arsénico en algunos alimentos infantiles, responde argumentando que el análisis se ha realizado con productos que se adquirieron poco después de que entrara en vigor la legislación. Para muchos, esto no es una excusa, deberían haber retirado los alimentos y no haber permitido la comercialización.

Alimentos infantiles con arroz

Hace unos días conocíamos un estudio realizado por expertos de la Universidad de la Reina de Belfast (Reino Unido), en el que se concluía que hasta el 50% de los alimentos para bebés elaborados con arroz contienen un nivel de arsénico que supera los valores legales establecidos. Los expertos denunciaban la situación, ya que la exposición de los pequeños a esos niveles de arsénico inorgánico incrementaba significativamente el riesgo de sufrir todo tipo de problemas de salud, enfermedades del corazón, diabetes, daños en el sistema nervioso, etc.

Pues bien, ahora la industria responde al estudio sobre el elevado nivel de arsénico en los alimentos infantiles, la Federación de Alimentos y Bebidas del Reino Unido (Food and Drink Federation) y la Asociación Británica de Especialistas en Nutrición (British Specialist Nutrition Association), aseguran que se está trabajando para reducir el nivel de arsénico en los alimentos infantiles. Argumentan que la seguridad de los productos es la máxima prioridad para todos los productores de alimentos y bebidas, por ello evalúan y controlan continuamente las materias primas con las que elaboran los productos. Explican que proporcionan datos actualizados a los organismos competentes y que cumplen con todos los requisitos que se les solicitan.

Es curioso, antes de que la atención se centrara en el contenido de arsénico en los alimentos infantiles, esa preocupación no se reflejaba, de hecho, se tuvo que legislar hace un par de años sobre el tema al comprobar que los niveles de este elemento eran muy elevados. De acuerdo que el arsénico está presente de forma natural en algunos alimentos como el arroz, pero no puede superar los límites máximos permitidos establecidos entre 0’2 mg y 0’3 mg por kilo de arroz y por kilo de alimentos con base de arroz.

Los motivos por los que el arroz puede contener un alto nivel de arsénico son varios, puede deberse a que se haya obtenido utilizando agua contaminada, que se haya producido con agua con un alto contenido en arsénico (como ocurre en la India), por el uso de fertilizantes y pesticidas, etc. Para empezar habría que obligar a las empresas que utilizaran arroz ecológico, lo que eliminaría algunos de estos problemas, posteriormente que las partidas de arroz se analizaran minuciosamente y no mediante un muestreo que podría ocultar arroz con un alto nivel de arsénico.

El informe de la Universidad de la Reina ha molestado mucho, la industria y otros organismos argumentan que el estudio se realizó con alimentos que estaban en el mercado poco después de que se introdujera la nueva legislación, hay que tener en cuenta que los productos alimentarios elaborados antes de que entrara en vigor la reglamentación, se siguieron comercializando por parte de los minoristas, de ahí los resultados del estudio. Pues se debería haber obligado a los fabricantes a retirarlos, sobre todo sabiendo que se está hablando de un elemento catalogado como cancerígeno, que provoca todo tipo de problemas de salud, así como una disminución del rendimiento intelectual y del desarrollo.

Los fabricantes comentan que están totalmente seguros de que los productos que en la actualidad producen responden de forma estricta a las normas alimentarias establecidas por la Unión Europea, restando importancia a los resultados del mencionado estudio como si se tratase de agua pasada.

Los responsables del estudio argumentaron en su momento que se podía reducir hasta un 85% el contenido de arsénico en el arroz con simples procesos, como el lavado con agua caliente. Los expertos comentan que no hay excusas y que deben ser responsables, no se pueden poner a la venta productos que no cumplen las normativas, sin importar que se hayan fabricado con anterioridad, en esto estamos totalmente de acuerdo.

Podéis conocer más detalles de la respuesta al estudio a través de este artículo publicado en la página web de la Asociación Británica de Especialistas en Nutrición.

Foto | Jonas Nilsson

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...