La exposición de los niños a las sustancias perfluoroalquiladas se inicia en el útero

Según advierte Environmental Working Group, en Estados Unidos la exposición de los niños a las sustancias perfluoroalquiladas se inicia en el útero. Estas sustancias se asocian a enfermedades como el cáncer y necesitan ser reguladas para prevenir la salud de los bebés y la población en general, por lo que la mencionada organización pide al gobierno que las regule y ponga en marcha un plan para reducir y eliminar la contaminación.

Contaminación de los bebés por sustancias químicas peligrosas

La EWG (Environmental Working Group), organización sin ánimo de lucro que se dedica a la protección de la salud y del medio ambiente, informa que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha decidido no establecer límites legales para los químicos fluorados tóxicos PFOA y PFOS en el agua potable, algo que a organizaciones como la EWG le ha resultado inquietante, ya que se estima que el agua de 110 millones de estadounidenses puede estar contaminada con esos compuestos que están relacionados con las sustancias perfluoroalquiladas.

Estas sustancias son un gran grupo de compuestos químicamente sintetizados fabricados desde la década de los 50 que se utilizan en aplicaciones industriales y de consumo que incluyen revestimientos antimanchas de tejidos y moquetas, pinturas y barnices, muebles, zapatos, etc., que muchos estudios han relacionado con el cáncer. La preocupación viene al saber que la exposición de los niños a las sustancias perfluoroalquiladas se inicia en el útero y que las próximas generaciones de niños están amenazadas por el riesgo de estos químicos.

En pruebas realizadas en laboratorios independientes en los años 2005 y 2009 se ha encontrado que los PFOA, PFOS y otros productos químicos de PFAS, están presentes en el cordón umbilical de bebés recién nacidos en Estados Unidos, lo que muestra que llegan al mundo contaminados con estas sustancias que han recibido a través de sus madres durante su desarrollo en el vientre materno. De hecho, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), casi todos los estadounidenses tienen en su sangre PFOA (ácido perfluorooctanoico) o PFOS (Ácido perfluorooctanosulfónico).

Sustancias como el PFOS se han relacionado con enfermedades renales, problemas de inmunidad infantil, cáncer, etc. En la época que se realizaron los análisis se detectó la presencia de 10 productos químicos PFAS diferentes en el cordón umbilical, destacando que los bebés tenían al menos cinco de estas sustancias en su organismo y en algunos casos hasta nueve tipos diferentes. Desde entonces, se han realizado varios estudios de carácter internacional que han demostrado que en más del 90% de las casi 2.000 muestras de sangre de cordón umbilical recogidas de mujeres embarazadas, estaban presentes estas sustancias químicas peligrosas.

Estas sustancias, como hemos indicado, se han estado utilizando durante décadas y lamentablemente están presentes en el agua potable, en los envases alimentarios y en los alimentos, en la ropa, en productos de cosmética, etc. En la actualidad, el uso de PFOA y PFOS está prohibido en Estados Unidos, algo que ha permitido reducir el nivel de contaminación entre la población, sin embargo, han aparecido otras sustancias que las han sustituido que lamentablemente son tan tóxicas como el PFOA.

Por esta razón, se pide al Gobierno de Estado Unidos que tome medidas para determinar las fuentes de contaminación de estas sustancias y establecer unos estándares de seguridad, poner en marcha programas de limpieza para eliminar estos compuestos del agua potable, dejar de utilizarlas en productos de consumo como los envases alimentarios, los utensilios de cocina, etc. Environmental Working Group advierte que es necesario reforzar su supervisión de toda la familia de PFAS, para proteger a la población y especialmente a los recién nacidos, que se permita la introducción de productos químicos de PFAS sin pruebas y regulaciones adecuadas es un grave error que pone en riesgo la salud de las futuras generaciones.

No es de extrañar que la decisión de la Agencia de Protección Ambiental de no establecer límites legales para los químicos fluorados tóxicos PFOA y PFOS en el agua potable haya generado alarma entre los grupos y organizaciones que velan por el medioambiente y la salud, es una decisión que parece salvaguardar los intereses de las empresas químicas a costa de la salud de los ciudadanos y especialmente de los bebés.

No estaría mal conocer cuál es la situación de la contaminación en Europa para determinar la medida del riesgo para los bebés recién nacidos del viejo continente. Podéis conocer todos los detalles de la noticia a través de la pagina oficial de la EWG.

Foto | jennykarinaflores

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