China considera eliminar el control de natalidad en 2019

Parece ser que el Gobierno de China está considerando eliminar el actual control de natalidad que permite a las familias tener dos hijos. El Gobierno está debatiendo la posibilidad de liberalizar la natalidad y que los ciudadanos puedan tener todos los hijos que deseen a partir de 2019, con ello se pretende hacer frete al envejecimiento de la población, a la desigualdad de género y a contar con nuevas generaciones de futuros trabajadores.

Población en China

Hace unos tres años China decidió abandonar la política del hijo único implantada en 1979, se decidió que las parejas podrían tener dos hijos, ya que al Gobierno le preocupaba el envejecimiento que sufría la población del país. A esto había que añadir que, además del envejecimiento, destacaba el descenso de la población de mujeres, lo que había creado una gran desigualdad de género, hasta el punto de que millones de jóvenes solteros buscaban pareja, dando lugar a un negocio del que se aprovecharon algunos desaprensivos.

Ahora parece que se pretende dar un paso más y el Gobierno de China considera eliminar el control de natalidad en 2019, es decir, las familias podrían tener todos los hijos que quisieran, dando definitivamente por concluida la política del control de natalidad. Parece ser que se ha encargado una investigación sobre las repercusiones de poner fin al control de natalidad, los resultados son ahora debatidos y de salir adelante la propuesta, el año que viene se podrían eliminar las actuales políticas que condicionan el número de hijos que una familia puede tener.

Sin embargo, hay quien considera que, a pesar de esta liberación, la decisión tendrá poco efecto en la tendencia actual en la que los nacimientos están en declive, aunque esto tampoco es seguro y por ello se está estudiando a fondo el aumento del nivel de vida y las mejores condiciones laborales y económicas deberían ser un revulsivo para el incremento de la natalidad. El cambio de política supone poner punto y final (al menos de momento) a uno de los mayores experimentos sociales de la historia de la humanidad que ha dejado a uno de los países más poblados del mundo con una población que envejece rápidamente.

La política de los dos hijos implantada en 2015, fue un primer paso para incrementar el índice de natalidad y acabar con la desigualdad de género, pero también era un modo de evitar la falta de trabajadores (cuestión que importa especialmente al Gobierno para el crecimiento económico), pero obviamente ha pasado muy poco tiempo para solucionar estos problemas. La liberalización de la natalidad no parece ser la respuesta, al menos así se concluye en algunos estudios realizados, algo que ha motivado a investigar en profundidad cuál será el verdadero impacto de este cambio de política.

Hay que decir que en estos dos últimos años en los que se ha permitido tener dos hijos, ha dominado la baja tasa de natalidad, lo que envía un mensaje claro al Gobierno del país, los jóvenes no quieren tener más hijos, con lo que se deduce que los problemas de población de China serán un gran obstáculo para la visión del presidente Xi Jinping de construir un país modernizado para el año 2035. Quizá es hora de ofrecer mejoras de otro tipo a los jóvenes, mayores sueldos, mayor estabilidad laboral y otros beneficios que tienen los trabajadores de los países occidentales.

Según leemos aquí, existe cierto mutismo y no se ha anunciado nada de manera oficial, por lo que quizá podría darse el caso de que se diera marcha atrás a esta decisión. Otro tema a destacar, si se diera luz verde y se produjera un baby boom, es posible que tuviera una corta duración ya que volverían los problemas de antaño y quizá se implantase de nuevo un control de natalidad, aunque no tan restrictivo. Seguramente no tardaremos mucho en conocer la decisión final sobre este tema, veremos si la liberalización anima a los ciudadanos chinos a tener más hijos.

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