5 estrategias para conseguir que los niños obedezcan

Nadie nace sabiendo ser padre, y quien lo sea sabe muy bien que se trata de un oficio del cual se  aprende día a día, algo que es sumamente satisfactorio pero en muchas ocasiones puede resultar en grandes problemas, sobre todo si toca un hijo rebelde o desobediente, por eso lo mejor es saber lidiar con las malas conductas y tener herramientas confiables para emplear a la hora de criar y educar a los niños.

La experta en educación infantil María Luisa Ferrerós ofrece como ayuda valiosa, cinco técnicas pedagógicas destinadas a los padres para que puedan tratar y controlar a sus hijos, siempre de forma sana y educativa, ya que sostiene, es la única manera de sacarlos adelante, de volverlos educados y obedientes, sin interferir en su conducta y personalidad, que durante la infancia se encuentra en constante desarrollo.

La psicóloga a podido resumir en cinco técnicas la forma ideal para formar la conducta de los niños, sobre todo en época de vacaciones que es el momento en el que los pequeños tienen mayor tiempo libre, se aburren más y tienen la chance de pasar mayor cantidad de tiempo en familia, por lo tanto es sumamente sencillo y frecuente que se generen choques y que los adultos se vean tentados a perder la paciencia en más de una oportunidad.

En principio existe el denominada “Sistema de puntos o pegatinas”, que se basa en un criterio de premios y castigos, indicado a niños de tres a ocho años de edad. Todo depende de su comportamiento para conseguir mayor o menor número de puntos, dependiendo del esfuerzo que pongan en mejorar su conducta para conseguir sus pegatinas, que representan puntos que puyeden canjearse por premios afectivos, es decir, no regalos sino la posibilidad de realizar actividades que los niños disfruten como ir al cine, dar un paseo, hacer una excursión o cocinar juntos, por ejemplo.

La segunda es la “Técnica del fuera de juego”, muy útil para niños que mantengan conductas agresivas o desafiantes, ya que basicamente cosniste en quitar al niño de una situación determinada si es que adopta una conducta que se desea eliminar, esto se hace retirando al niño que se porta mal y sentándolo aparte o junto a los padres, también se le puede dar una tarjeta roja que simbolice que no pueden seguir jugando, explicando que deben cumplir un tiempo de castigo por el mal comportamiento y que esto se repetirá cada vez que sea necesario.

En tercer lugar tenemos la “Estrategia de saturación” que sirve para conseguir que se hagan desagradables conductas en los niños que los padres quiren suprimir mediante el exceso, por ejemplo, si el niño quiere mirar televisión a cualquier hora, va a tener la “orden” de mirar televisión durante todo el día, sin chance de hacer ninguna otra actividad, por más divertida que parezca, lo mismo si quiere ir a la piscina, jugar a los videojuegos, estar en el jardín de la casa, o siempre que sea posible, el niño solo decidirá que ya no es tan divertido ni necesario como creía. Los padres deben actuar teniendo en cuenta no utilizar esta técnica en comportamientos peligrosos o adictivos.

La cuarta técnica es la “Sobrecorrección”, que busca compensar o disminuir las consecuencias de una conducta negativa en el niño, por lo tanto, si ha ensuciado la alfombra por hacer algo que se le dijo que no haga, como caminar con los zapatos llenos de barro, entonces será el niño quien tenga que limpiar la mancha de forma inmediata. En ésta técnica el tiempo es fundamental, hay que ser rápido entre la acción y la orden, para que en su cabeza establezca una relación entre causa y consecuencia. Una vez que el niño ordene o limpie el desastre ocasionado, es importante felicitarlos efusivamente. Lo principal es conseguir que el niño conozca las consecuencias de un mal comportamiento antes de realizarlo.

En el quinto lugar está la técnica del “Pacto entre padres e hijos”, que es básicamente firmar un contrato entre el niño y el adulto, destinado a niños preadolescentes o adolescentes, con los que se determinarán pautas y beneficios a cambio del seguimiento de las indicaciones paternas, tales como llegar a casa a determinada hora, el uso del móvil o de Internet, labores domésticos, entre otros. En el contrato deben constar los privilegios de cumplir el contrato y las penalizaciones si ocurre lo contrario, y es valioso destacar que se trata de una estrategia que aumenta el autoestima del niño ya que aprende que si se esfuerza y sigue consignas puede tener libertades propias y grandes beneficios.

Vía | La Información
Foto |  gemteck1 de Flickr

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