Vivir cerca de una carretera principal puede estar asociado con retrasos en el desarrollo de los niños

Una nueva investigación estadounidense concluye que vivir cerca de una carretera principal puede estar asociado con retrasos en el desarrollo de los niños. Se trata de una conclusión a la que también han llegado otras investigaciones anteriores.

Desarrollo infantil y polución ambiental

En varias ocasiones hemos hablado sobre los problemas de salud que causa en la infancia la exposición a la contaminación atmosférica y especialmente la relacionada con el tráfico rodado, de hecho, hace un par de días hablábamos de un estudio en el que se cuantificaba el número de casos de asma infantil provocados por la contaminación del tráfico rodado. Hoy conocemos un nuevo estudio realizado por expertos de la Universidad de California en el que se concluye que vivir cerca de una carretera principal puede estar asociado con retrasos en el desarrollo de los niños.

En la investigación han participado también investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), del Departamento de Salud del Estado de Nueva York y de la Universidad de Albany. Los expertos analizaron los datos de 5.825 niños que residían en el estado de Nueva York y en sus afueras, también se recabó información sobre el desarrollo físico, social y verbal de los niños de entre 8 meses y tres años de edad a través de cuestionarios que cumplimentaron los padres.

Se calculó la distancia de las carreteras interestatales y estatales de la vivienda de los niños utilizando datos del Departamento de Transporte de Nueva York, posteriormente se estimó la exposición a contaminantes del aire utilizando datos del Gobierno Federal. Tras analizar y descartar algunos factores que podía alterar los resultados finales como el hábito de fumar de las madres, la raza, la edad materna, el peso al nacer, etc., los expertos determinaron que los niños que viven a 500 metros de distancia de una carretera en comparación con los que viven a más de 1.000 metros, tienen el doble de probabilidades de fallar en la comunicación verbal, además de obtener una peor puntuación en el resto de aspectos, aunque en este caso no fue algo significativamente estadístico.

Los expertos encontraron que los niveles más altos de contaminación por ozono y partículas finas PM2.5 se asociaron a peores puntuaciones en algunos campos específicos del desarrollo, y comentan que estos riesgos en el desarrollo son modestos, pero tienen fuertes implicaciones para la salud pública. Lo cierto es que la exposición a la contaminación atmosférica y especialmente a la relacionada con el tráfico rodado, tiene muchas implicaciones en la salud y no son tan modestas como se afirma en este estudio. Merece la pena retomar la lectura del estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en el que se concluía que el desarrollo cognitivo infantil se veía afectado por la exposición a las partículas PM2.5 durante el trayecto a la escuela.

El actual estudio del que estamos hablando, no prueba causalidad, tampoco significa que el desarrollo tardío sea inevitable en un niño que vive cerca de una carretera, pero es una buena idea minimizar la exposición a la contaminación del aire durante el embarazo y la vida temprana de los niños. Quizá habría sido interesante que estos investigadores consultaran todos los estudios que ha realizado sobre el tema el ISGlobal, seguramente habrían desarrollado un estudio mucho más completo.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este estudio publicado en la página oficial de la Universidad de California, y en este otro publicado en la revista científica Environmental Research.

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