Uno de cada seis niños estadounidenses tiene trastornos de salud mental

Un reciente estudio muestra que uno de cada seis niños estadounidenses tiene trastornos de salud mental, en muchos casos no han sido diagnosticados, y en otros no reciben tratamiento por parte de profesionales de salud. Se apuntan como causas la brecha social existente, tener una economía limitada, ser de una familia monoparental, etc.

Salud mental en la infancia

Según un estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), uno de cada seis niños estadounidenses tiene trastornos de salud mental, se trata de una cifra que preocupa a los expertos, ya que este tipo de trastornos son estigmáticos y afectan a un crecimiento y desarrollo infantil saludable, que derivará en problemas en edad adulta.

Pero lo más preocupante es que sólo la mitad de los niños que sufren trastornos de salud mental reciben asesoramiento y tratamientos por profesionales. Se calcula que 7’7 millones de niños de entre 6 y 17 años de edad tienen un trastorno de salud mental, es decir, el 16’5% de los niños en edad escolar. A esto hay que sumar que se han detectado variaciones significativas, por ejemplo, la prevalencia de los problemas de salud mental en Hawái era de un 7’6%, mientras que en el Estado de Maine, la cifra se dispara hasta el 27’2%.

La mitad de los niños que tienen problemas como depresión, ansiedad y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) no recibieron atención por parte de profesionales de la salud mental. Aunque esto varía dependiendo de la ubicación, por ejemplo, en Washington, la falta de atención afectó a un 29’5% de los niños, cifra que se incrementa hasta el 72’2% en el caso de Carolina del Norte.

Las cifras muestran que existe una clara brecha en los tratamientos, lo que podría empeorar las afecciones y otros problemas de salud, impidiendo que puedan gozar de un crecimiento saludable y alcanzar en mejores condiciones la edad adulta. Claro, que no es algo nuevo que existen unas enormes brechas en la asistencia sanitaria de Estados Unidos y que el dinero y el estatus social son condicionantes, al menos así se puede comprobar en otros estudios realizados anteriormente sobre la incidencia de otras enfermedades según el segmento poblacional.

Los investigadores analizaron la prevalencia de los diagnósticos y el tratamiento de los problemas de salud mental en la infancia según los datos recabados en la ‘Encuesta Nacional de Salud Infantil 2016′, encuesta que se considera representativa a nivel nacional. Los resultados obtenidos fueron muy dispares, algunos Estados destacaron por tener un elevado número de niños con trastornos de salud mental, otros por el alto volumen de niños que no habían sido tratados, como es el caso de Alabama, Mississippi, Oklahoma y Utah.

El estudio concluyó que los niños de familias con problemas económicos y los niños de familias monoparentales, tenían hasta un 40% más probabilidades de tener problemas de salud mental que los niños de familias acomodadas o con dos progenitores. Los autores del estudio comentan que muchos factores pueden influir en la variación de las tasas de diagnóstico y tratamiento, como la asequibilidad y accesibilidad de la atención de salud mental infantil, las características individuales del paciente y la familia, etc. Estamos de acuerdo, pero, en nuestra opinión, el principal problema es el económico.

Hay que decir que quizá las cifras proporcionadas sean mayores, ya que las estimaciones no han tenido en cuenta a los niños que nunca han recibido atención por parte de un profesional de salud mental. Otro factor interesante es el tiempo de visita que dedican los médicos de atención primaria, los expertos comentan que son unos 15 minutos, por lo que es probable que una buena parte de niños que sufren problemas de salud mental no sea diagnosticados, es decir, se sugiere que se debería dedicar más tiempo a los niños para determinar la presencia de problemas que se pueden pasar por alto.

Lo que es cierto es que tener problemas de salud mental afecta a la calidad de vida de los niños, al rendimiento escolar, al comportamiento, etc., es un problema que se debería solucionar y para ello habría que empezar por eliminar la brecha social existente. Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica JAMA Pediatrics.

Foto | Forhad_f

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