Trastornos no tratados en la visión infantil pueden causar problemas de atención

Los padres deben estar atentos a una serie de características en sus niños que pueden estar dando pruebas de que existe un problema en la vista que a sus vez puede perjudicar sus estudios.

Los padres deben estar sumamente atentos a los síntomas que puedan presentar sus hijos dando cuenta de que están teniendo un problema en la vista, ya que los pequeños que no son diagnosticados como corresponde pueden presentar problemas de atención en la escuela, lo que empeora su rendimiento escolar, lo que en muchos casos puede ser calificado injustamente como un retraso en sus capacidades o problemas de mala conducta.

Más de la mitad de los niños entre los 5 y los 9 años, que indican tener incomodidad en su visión, ya sea que ven borrosas las imágenes al ver de cerca o de lejos, presentan casos de miopía, astigmatismo o hipermetropía, mientras que los más pequeños, entre el primer año de vida y los 4 de edad, presentan generalmente estrabismo como problema ocular.

Los especialistas en salud oftalmológica indican que estos problemas de la visión se manifiestan en niños cada vez más pequeños y este incremento en el índice de deficiencias oculares no es casualidad, sino más bien causa del gran esfuerzo intelectual al que se ven sometidos los niños desde edades cada vez más tempranas, mucho de esto tiene que ver con la exposición a la tecnología.

Los niños usan de forma casi permanente la televisión, la computadora, los juegos de video, o los teléfonos móviles entre otras cosas, todos aparatos que exigen demasiado del sistema visual del niño que se encuentra en pleno desarrollo, por lo que interfieren con crecimiento natural y pueden dañar su capacidad visual antes de tiempo. Los expertos indican que si bien no se trata de eliminar estos elementos de la vida del niño, lo prudente al menos es mantener una correcta distancia entre las pantallas y los ojos.

Los padres de niños de los que se han recibido quejas en sus estudios por bajo rendimiento o dificultades para prestar atención, deben preguntarse si acaso los pequeños no han dado otras señales de un problema mayor, como por ejemplo quejarse muy seguido de los dolores de cabeza, ojos llorosos y cansados, verlos dibujar o escribir con la cara muy pegada al papel, mirar la televisión de muy cerca, problemas al reconocer rostros o ver de lejos en la calle, perder interés en la lectura y en sus estudios, achicar los ojos para intentar poner foco a lo que ven, problemas para correr o hacer deporte y picazón en los ojos con posible enrojecimiento.

No podemos pasar por alto que los problemas de visión que no son tratados a tiempo con los gafas de aumento correspondientes que sean capaces de corregir las deficiencias oculares del niño pueden acabar por dificultar el desarrollo y aprendizaje del niño.

Vía | rpp
Foto | Dave Siberia

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