Trastornos de somatización infantil

trastornos infantiles

Uno de los temas que se han tratado en la celebración del 44 Congreso Nacional de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (AEPNYA), han sido los trastornos de somatización infantil, trastornos que provocan síntomas corporales como el dolor de barriga pero sin que exista una causa orgánica que lo provoque. Seguramente mucho padres habrán escuchado las quejas de sus hijos por el dolor de barriga y tendemos a creer que las causas pueden ser otras, la comida, los nervios, etc.

Pero cuando no existen causas aparentes del dolor, se tiende a desconfiar de los niños creyendo que simplemente se trata de una excusa. Los especialistas indican que los dolores son en muchos casos reales, dolor abdominal, náuseas, vómitos, mareos, dolor de cabeza… los trastornos provocan que incluso el menor quiera acostarse como si sufriera una enfermedad, aunque todo dependerá de la gravedad y de la somatización.

El congreso se realizó bajo el lema “El riesgo de no hacer nada. Prevención, diagnóstico y tratamiento precoces basados en la evidencia”, en él se pusieron al descubierto la frecuencia de los trastornos de somatización infantil y su alta incidencia, problema que provoca que los niños sean atendidos en varias ocasiones en las consultas pediátricas. La consecuencia de ello es la pérdida de días de colegio.

Los trastornos de somatización infantil pueden producirse por una deficiencia del neurotransmisor serotonina que puede conjugarse con otros problemas de carácter emocional, como la vivencia de una situación estresante provocada por los estudios, el entorno familiar, etc. Otro dato significativo que nos facilitan los especialistas para saber qué niños pueden estar afectados por este trastorno, es el deseo que tienen por satisfacer a sus padres con las notas, con las tareas del hogar, etc., son niños sensibles que pueden sufrir estos problemas cuando no logran sus objetivos. Cada niño es un caso especial, detrás de los dolores también se puede encontrar un cuadro de depresión.

Los especialistas aconsejan que los padres tomen en serio los dolores, ya que son reales, pero que dependiendo de su actuación, podrían agravarlos o reducirlos. La actuación recomendada es reducir la atención prestada a estas molestias para que el niño se recupere poco a poco, pero en ningún caso indicar que se trata de la imaginación o una excusa ya, que les haría sentirse mal y humillados.

Sobre este tema, en la publicación digital de El Mundo nos hablan de un estudio realizado para constatar el grado de incidencia de los trastornos de somatización infantil en nuestro país. En él participaron 807 niños con edades comprendidas entre los 3 y los 5 años pertenecientes a distintas áreas geográficas españolas. En el estudio, hasta el 57% de los padres indicaron que sus hijos habían sufrido síntomas psicosomáticos al menos una vez dos semanas antes de iniciarse la investigación.

En un 20% de los niños los trastornos de somatización se producían de forma frecuente. Estos datos muestran la elevada incidencia del problema y la necesidad de abordarlo correctamente, tanto por parte del personal médico como de los padres, las claves ya las hemos indicado anteriormente.

Puedes consultar más datos sobre el estudio a través de la revista médica digital Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry.

Foto | Jp Colasso

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...