Encopresis: Evaluaciones y diagnóstico

Incotinencia fecal infantil

Al igual que sucede con otras afecciones, en el caso de la presencia del síndrome de Encopresis o incontinencia fecal es sumamente importante que ante la aparición de los síntomas que determinan la enfermedad se realice la consulta médica adecuada que permita establecer un diagnóstico acertado y la solución a través de un tratamiento correcto.

Tengamos en cuenta que si nuestro hijo sufre esta afección y su incontinencia fecal deja de ser un hecho aislado para convertirse en un síntoma crónico, el pequeño está expuesto a una serie de futuras complicaciones para su vida social.

Cuando el niño debe enfrentarse al trastorno de Encopresis, con el paso del tiempo irá desarrollando una baja autoestima e introspección, ya que sentirá permanentemente la desaprobación de sus pares como consecuencia de su problema.

Por otra parte, si el pequeño no llega a desarrollar correctamente los hábitos que definen una rutina de defecación, en el futuro podría padecer estreñimiento crónico.

Por todos estos motivos, es fundamental realizar una consulta con el especialista, para que el pediatra determine la existencia de la afección y establezca el tratamiento correspondiente para encontrar la solución al problema.

Lo más recomendable es contactar con un profesional cuando observamos que nuestro hijo, mayor de 4 años, comienza a presentar ciertos comportamientos relacionados con sus necesidades fisiológicas, es decir, cuando presenta un cuadro de estreñimiento grave, que puede estar provocado por retención intencional, o bien cuando el niño comienza a perder el control sobre su esfínter anal y se hace caca encima.

Una vez que se ha resuelto la primera consulta médica, el especialista determinará cuáles son los estudios que permitirán diagnosticar con exactitud la afección que padece el pequeño y que le impide mantener un control de sus esfínteres.

Por lo general, se realizan una serie de pruebas y evaluaciones determinadas, entre las cuales suele ser la más común la radiografía abdominal, mediante la cual es posible confirmar la presencia de heces retenidas en el colon.

Por otro lado, también pueden realizarse evaluaciones a través del tacto rectal, que también permiten comprobar los indicios que indican la retención fecal.

Cabe destacar que la Encopresis casi siempre está relacionada con traumas psicológicos que afectan al desarrollo del niño, por lo cual seguramente el pediatra, además de realizar las pruebas de rutina antes mencionadas, indicará a los padres la derivación del caso a un psicólogo, quien por su parte llevará a cabo una evaluación de la psiquis del niño.

Para conocer más información al respecto, te invitamos a leer la última parte de este informe especial sobre Encopresis, prevención y tratamiento, en el que encontrarás información acerca de los tratamientos que se realizan para revertir la enfermedad.

Vía | Estimulos Adecuados, MedlinePlus

Foto | Oddh Armonic

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