¿Tienes niños pequeños? Cuidado con los accidentes comunes

Prestar atención al entorno en el que estará el nuevo bebé es fundamental para garantizar su seguridad. Conforme crecen, los riesgos son mucho mayores.

Tips para prevenir los accidentes con niños en casa

Con la llegada de un nuevo bebé a casa, papá y mamá experimentarán un sinfín de emociones, pero también muchas preocupaciones. Es probable que tras una nueva mirada al hogar, noten que algunos espacios no ofrecen la protección que su retoño necesita. Lo suyo es tomar previsiones y tener cuidado con los accidentes comunes en niños pequeños. 

Más que bonito, el entorno en el que el chico se desenvolverá debe ser seguro, por lo que quizás se deban plantear plantear ciertas modificaciones. Expertos en crianza aseguran que-rara vez-los padres reconocen los riesgos de determinadas áreas del hogar, pero conforme los niños crecen, su curiosidad será mucho mayor, y el peligro también. En su afán por explorar el mundo exterior, pueden desencadenar diversos incidentes. 

Bebé a salvo de los accidentes comunes

Uno de los mayores peligros para un recién nacido es la muerte súbita por obstrucción de las vías respiratorias. Es de vital importancia que el chiquitín duerma boca arriba, ya que incluso su vómito puede provocar ahogamiento. Aunque su instinto le permitirá intentar expulsarlo, si está boca abajo puede no soportar el peso de su cabecita. Para una mejor protección, lo mejor es consultar la nueva guía para la prevención de la muerte súbita en lactantes. 

El arreglo de la cuna también es fundamental. Ésta no debe contener peluches, juguetes o cojines que el peque pueda mover por accidente, tapando su rostro y dificultando su respiración. De igual forma, la manta que se suele usar para arroparlo no debe cubrir su boca y nariz.

Si el bebé dormirá en la cama de sus padres, es fundamental que ninguno de los dos tome medicamentos para dormir, pues en un movimiento inconsciente pueden pisarlo y causar daños a su esqueleto u organismo. El consumo de cigarrillo dentro del hogar no está permitido. La muerte súbita está vinculada, mayormente, a hijos de padres fumadores.

Cuando aprenden a gatear

Si tu chiquitín ya tiene la fuerza necesaria para ponerse de pie o sentarse dentro la cuna, una grave caída puede provocar daño cerebral. Evítalo colocando barrotes más altos y juntos. Éstos deben tener 15 cm de separación máxima, de modo que no pueda introducir su cabeza. Además, debe medir un poco más de la estatura del niño para que no se trepe.

Mientras más enérgico sea tu bebé, mucho más imperativo será mantenerlo protegido, especialmente si ya puede gatear. Éste será el momento de poner tapas plásticas a las tomas de corriente, por si desea meter los deditos. También hay que alejar cables de electrodomésticos de su paso y elegir muebles que no sean de fácil movimiento. Ten en cuenta que ellos se convertirán en su principal apoyo.

Los especialistas no suelen sugerir las andaderas o caminadores, según como le digan en tu país. Éstas producen una sensación de falsa seguridad, especialmente cuando hay escaleras cerca. Por otro lado, es importante que el bebé ponga en práctica el aprendizaje de caerse y levantarse cada vez, y en esto juegas tú un papel esencial.

Tocar y morder

Hasta los tres años, un niño pequeño usa su boca para “conocer”. El reto para papá y mamá es cuidar el tamaño de los objetos que tiene a su alcance. Aunque parece lo obvio, ahogarse no es el único peligro. Algunos pequeños que tragan objetos, que pueden pasar inadvertidos, padecerán infecciones respiratorias frecuentemente.

Existe un elemento en particular que destaca entre los más peligrosos: las pilas de litio. Estás son utilizadas por infinidad de aparatos y están compuestas por químicos que pueden quemar los tejidos. Si no son extraídas rápidamente, pueden resultar fatales para el niño. Para garantizar que no intente ingerir objetos peligrosos, debes colocarlos fuera de su alcance y, por supuesto, mantenerte atento. Tu bebé nunca debe estar solo.

Para grandecitos

Aunque el instinto de autopreservación se desarrolla desde los primeros años, es a partir de los siete cuando un niño reconoce el riesgo. Esto no significa que puede quedarse solo, por lo que es importante prestar atención a estos lugares de la casa, que constituyen un riesgo inminente: 

  • Cocina: Es necesario evitar que los niños estén en la cocina por mucho tiempo, a menos que un adulto permanezca con ellos. Allí estarán expuestos a fuego, líquidos calientes, elementos punzantes y vidrios. Sin mencionar que también estarán cerca de productos de limpieza que resultan muy tóxicos.
  • Balcones y ventanas: Como padre, parece la recomendación más evidente de todas, pero muchas veces no se le presta la atención debida. Es vital que no haya cerca de los balcones o ventanas una silla o mesón en donde el chico pueda montarse. Incluso, vale estudiar la posibilidad de emplear mallas para disminuir el riesgo, aunque no sean infalibles. Es fundamental educar al niño sobre el peligro de estar cerca de estas zonas.
  • Piscinas: Puede que sepa nadar, pero si es menor de siete años, no debe permanecer en una piscina sin supervisión de un adulto. Muchos de los juegos que allí se realizan pueden provocar accidentes muy graves.
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