Tartamudez infantil

Niños tartamudos

La tartamudez infantil es un problema que dependiendo de la edad es difícil de detectar, pero es necesario hacerlo cuanto antes, ya que resultará mucho más fácil corregir el problema.

La tartamudez también se denomina disfemia, se trata de un trastorno del habla caracterizada por una interrupción involuntaria de las palabras que se pronuncian, su aparición se da entre el segundo y el cuarto año de vida, pero como hemos dicho antes es difícil de detectar, ya que se confunde con el aprendizaje que realiza el niño sobre el habla. La tartamudez infantil suele superarse con el tiempo y con la atención necesaria, de hecho, sólo uno de cada 20 niños se convierte en tartamudo crónico.

En algunas ocasiones, los niños que empiezan a pronunciar sus primeras palabras lo hacen mal e incluso dejan de decirlas, son muchas las causas que pueden provocar esta reacción, nervios, celos, etc. Dejar de hablar o hablar mal no indica la presencia del tartamudeo y generalmente esta reacción suele desaparecer paulatinamente. Sin embargo, sí es necesario prestar atención a determinadas acciones o cuando este problema no remite y se alarga demasiado.

Cuando un niño pide cosas señalándolas en lugar de nombrarlas (cuando anteriormente las pedía a través de palabras) o si le hacemos una pregunta y no responde, son posibles signos a los que debemos prestar especial atención, nuestro consejo es acudir al especialista para descartar el problema o para recibir consejo sobre lo que realmente le ocurre al pequeño, como hemos dicho antes, esta reacción podría ser provocada por otros motivos.

Siendo ya más mayor, resulta más fácil detectar la tartamudez en la infancia ya que la fluidez verbal no se correspondería con su edad, la repetición rápida de la primera sílaba de las palabras, la extensión del sonido de las vocales pronunciadas o la dificultad con la pronunciación de determinadas vocales, serían signos inequívocos de sufrir tartamudez.

Dentro de este trastorno existen diferenciaciones, como puede ser la tartamudez fisiológica, problema que se suele presentar en los niños de entre tres y cinco años de edad, pero se trata de una tartamudez temporal cuya duración no se extiende más de seis meses. Como dato a añadir, en este tipo de tartamudez el pequeño no muestra angustia cuando habla y las repeticiones que realiza son sólo de una sílaba o de una palabra mientras el niño trata de organizar de forma mental qué es lo que desea decir.

Recordemos también que existen otros problemas relacionados con el habla y la lectura durante los primeros años de vida, un ejemplo sería la dislexia, trastorno en el que el niño no puede realizar correctamente la lectura o el rotacismo, problema que se caracteriza por la incapacidad de pronunciar correctamente algunos fonemas.

Con respecto a la tartamudez infantil, se perfilan diferentes orígenes, podría ser un problema genético o una anomalía cerebral, ya que en algunos casos se ha demostrado mediante investigaciones que en personas tartamudas, determinadas zonas cerebrales presentan alteraciones cuando se activa el mecanismo del habla.

Como hemos comentado, es necesario detectar cuanto antes la tartamudez infantil y su tratamiento debe ser también aplicado en la mayor brevedad, el logopeda será el especialista encargado de aconsejarnos el método más adecuado. Por eso, ante cualquiera de los signos que hemos descrito, debemos prestar especial atención.

Recordemos que es necesario que como padres brindemos el apoyo necesario a los niños, de este modo les proporcionamos mayor seguridad en sí mismos a la hora de hablar. Hay que procurar no interrumpirle y por supuesto no enfadarse con él, ya que estas reacciones podrían provocarle un estado de ansiedad, nervios y estrés que se traduciría en una curación de la tartamudez mucho más tardía.

Más información | Tach
Foto | Aleksey Kondratyuk

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