¿Son necesarios los deberes escolares para niños de primaria en Navidad?

La carga de tareas escolares o deberes durante el periodo vacacional de Navidad es muy grande, más que un refuerzo parece un castigo, los niños tienen poco tiempo para pasar en familia, para disfrutar del ocio y para realizarse.

Deberes escolares en primaria

La llegada de las vacaciones navideñas son muy esperadas por los niños, son días especiales para pasar más tiempo con padres y abuelos, comer en familia, jugar y realizar actividades de ocio, visitar ferias y salones infantiles, etc. Sin embargo, la realidad es que los niños inician sus vacaciones con una carga importante de deberes escolares, es lógico que dependiendo de la edad (sobre todo al entrar en la adolescencia) se deba reforzar en casa lo aprendido en el colegio, pero quizá es exagerado que niños de primaria con edades de entre 6 y 9 años, tengan tantos deberes que apenas puedan disfrutar de tiempo de ocio.

Ya tienen bastantes deberes durante todo el año, nada más salir del colegio deben seguir estudiando y además durante varias horas. No es lógico que se llegue al extremo de cargarlos excesivamente de deberes, incluso en esos días navideños que pueden pasar más tiempo con sus padres. Francia prohibió por ley en 1956 los deberes para los niños de primaria, aunque muchos colegios se saltaban la legislación y provocó que en el año 2010 las asociaciones de padres protestaran llegando incluso a la huelga. En países como Finlandia, que destacan por la calidad de la enseñanza, los deberes no existen y como sabemos, el resultado del sistema educativo es muy bueno.

¿Son necesarios los deberes escolares para niños de primaria en Navidad? Muchos expertos aseguran que los deberes en este segmento de edad no tienen sentido y no sirven para nada, son perjudiciales al cargar a los niños con trabajo extra, no es extraño que con el paso de los años y cuando llegan a educación primaria estén fatigados, hastiados y poco motivados. En las vacaciones navideñas se traslada el colegio al hogar, hay que hacer los deberes y son tantos que los niños no se pueden despistar, esto es algo de lo que muchos padres hemos sido testigos. Apenas disfrutan de tiempo libre, algo muy necesario para que se desarrollen correctamente.

Hoy nos hacemos eco de las palabras de Mireia Long, una de las fundadoras de La Pedagogía Blanca, según explican, es experta en antropología de la crianza y la educación, en pensamiento divergente, en establecer límites sin castigos y comunicación no-violenta, en aprendizaje online y cooperativo, en organización de espacios educativos y en altas capacidades. Mireia considera innecesarios los deberes en estas edades y asegura que las vacaciones son indispensables para los niños y especialmente las de Navidad. Como decíamos al principio, durante prácticamente todo el año ya están cargados de deberes y actividades extraescolares, no hay tiempo para el ocio ni para la familia, con esta perspectiva da la impresión de que los deberes sean un castigo más que un refuerzo.

Es importante y necesario que los niños tengan tiempo para jugar, afianzar lazos afectivos con los progenitores y la familia en general, con ello se refuerzan valores familiares, la autoestima y se les facilita que reconozcan quienes son, buscando por ellos mismos actividades lúdicas y educativas a su medida, así nos lo explica Mireia.

Pero, ¿por qué los profesores ponen tantos deberes a los niños? Mireia explica que algunos maestros creen que durante el periodo vacacional los niños van a olvidar lo aprendido, con la repetición consideran que esto no ocurrirá. Otros maestros ponen deberes de forma forzada porque ni padres ni el colegio plantean otra línea de trabajo. Nos quedamos con una respuesta interesante de Mireia, un aprendizaje significativo y duradero se basa más en la comprensión y asimilación de conceptos que en la mera repetición mecánica. Otra idea que se detecta es que hay que tener obligaciones, pero todos necesitamos también tiempos de libertad y desconexión. Y no olvidemos que la verdadera responsabilidad necesita, además de una supervisión externa, un compromiso personal, un deseo auténtico de hacer cosas que consideramos importantes.

Como dice en este artículo, en el anuncio de Ikea “La otra carta” los niños dejan claro qué es lo que realmente quieren y necesitan, pasar más tiempo con sus padres. Os recomendamos leer el artículo y reflexionar, hay mucha verdad en todo lo que dice la experta, quizá el sistema educativo de nuestro país debería empezar a tomar ejemplo del sistema educativo de países como Finlandia.

Foto | Ramona Heim

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