Sólo obedece a su padre

Sólo obedece a papá

Desde una edad muy temprana los niños saben cuando pueden hacer algo y cuando no, saben hasta dónde pueden llegar con cada uno de sus progenitores por el modo en que cada uno trata al pequeño, hablarle en tono de ruego en lugar de acercarse al niño y hablarle en tono normal  pero decidido puede hacer que el niño obedezca o no. Hablar a gritos quita autoridad y más aún si se le grita de lejos desde alguna otra habitación.

No hay que repetir las cosas por rutina ni mientras atendéis otros asuntos, ya que esto le transmite la sensación de que puede pasar de vosotros, cuando queráis que os obedezca éste debe ser vuestro único objetivo acercándoos a él y mirándole a los ojos hablando muy despacio y serios. No hay que olvidar que la figura paterna suele ser el referente del pequeño en el tema de autoridad ya que es a quién ve menos por horarios de trabajo y por lo tanto suele ser más motivo para él de respeto, ya que quiere atraer su atención por lo que hay veces que sólo obedece a su padre o a la inversa sólo rechaza al padre depende el caso.

Es normal que los niños pasen por etapas en las que prefieren a uno de los padres y rechazan a otro, algo que siempre es pasajero y no debe preocuparos, pero a veces el progenitor al que el niño desobedece acaba dudando de su competencia para educarlo, merma su autoestima y sin ser consciente de ello acaba transmitiendo esa falta de autoridad e inseguridad al pequeño. Para que esto no ocurra el padre y la madre deben trabajar siempre en equipo, apoyarse mutuamente y turnarse a la hora de mandar al niño que haga algo. Actuando así el niño respetará a los dos, sea cual sea el carácter de cada uno.

Nunca hay que amenazarle con la autoridad del otro con frases como “cuando venga papá verás”, ya que verá a uno como a un ogro y a otro como a un blando al que puede torear. Tampoco hay que llevarse la contraria en su presencia para que el no vea que os desacreditáis y que os habláis con cariño. Aliarse con el niño en algo que vuestra pareja no admitiría le desconcertará y o hará perder prestigio y autoridad.

Confía en ti puedes educar a tu hijo tan bien como tu pareja, muéstrate firme, actúa con calma  y no te rindas antes sus lloros, así no sólo obedece a su padre si no también a ti.

Vía|  www.crecerfeliz.es
Foto| Artyom Yefimov

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...