Síndrome de vómitos cíclicos en la infancia

El síndrome de vómitos cíclicos es una enfermedad que afecta sobre todo a los niños de entre 3 y 7 años, se caracteriza por la aparición de episodios repetitivos de náuseas y vómitos ante una situación de excitación o estrés. Esto provoca que los niños que sufren esta enfermedad, deban vivir en un ambiente relajado, no puedan celebrar cumpleaños u otras fiestas, no deban recibir malas noticias, etc.

Enfermedades raras

Hoy conocemos el caso de un niño de 5 años de edad que sufre el síndrome de vómitos cíclicos, un raro trastorno que no le permite disfrutar de la diversión o sentir emoción ante un día especial, como por ejemplo su cumpleaños o el día de Navidad. La razón es que cada vez que se excita o siente emociones intensas, empieza a sentir náuseas y tiene vómitos en un periodo de tiempo prolongado.

Esta condición provoca que los padres eviten que el niño pueda estar en ambientes que pueden desencadenar estos ataques, es decir, no puede celebrar una fiesta de cumpleaños, disfrutar al abrir los regalos de Navidad en familia, o realizar cualquier actividad que le resulte emocionante y excitante, por lo que causa sufrimiento y estrés a quienes padecen la enfermedad y a su entorno familiar. El síndrome de vómitos cíclicos en la infancia suele aparecer cuando los niños tienen entre 3 y 7 años, y afecta aproximadamente a un 2% de la población infantil, aunque también existen algunos casos que han aparecido en edad adulta.

El ataque provoca que el niño tenga en una hora hasta 10 episodios de náuseas y vómitos, además puede sufrir otros problemas asociados, como dolor abdominal, mareos, fiebre, sangrado al vomitar a consecuencia de la irritación que sufre el esófago por los repetidos vómitos, etc. Concretando un poco más, también se puede sufrir un ataque ante una situación triste o estresante de carácter negativo, es decir, cualquier hecho que cause un cambio en el comportamiento provoca la manifestación del síndrome. Para estos niños el alivio se consigue con descanso y sueño, durante el día los padres deben vigilar continuamente para evitar cualquier situación que sea estresante, tanto positiva como negativa.

En el caso del pequeño Zackery Collins, fue diagnosticado en su momento con reflujo gástrico y se le administró un fármaco para evitar sus efectos, pero no sirvió de nada, los médicos tardaron en diagnosticar el problema que sufría. La razón es que se trata de una enfermedad muy difícil de diagnosticar, ya que existen muchas causas que pueden provocar los vómitos, y no hay muchos casos de esta patología, por lo que tampoco existe suficiente documentación científica sobre el síndrome. Hasta la fecha no existe tratamiento alguno, pero sí hay algunos fármacos que ayudan a reducir los episodios de náuseas y vómitos.

Por otro lado, parece ser que el síndrome afecta de un modo diferente a cada persona, por lo que la respuesta a los fármacos varía dependiendo de cada caso. En todos los casos se recomienda que los niños puedan tener un ambiente muy tranquilo y oscuro para evitar los efectos del síndrome. Según leemos aquí, Zackery Collins ha sido ingresado en varias ocasiones en el hospital a causa de los ataques, la familia comenta que ha pasado todo un calvario hasta que se logró diagnosticar la enfermedad, ahora los padres saben qué tienen que hacer y se han propuesto intentar buscar una cura, tarea que va a ser muy complicada por la falta de estudios y por el desconocimiento de la enfermedad.

Para conocer más detalles sobre esta rara enfermedad, los avances científicos realizados, los tratamientos para reducir los episodios de náuseas y vómitos, os recomendamos acceder a la página web de la Asociación Española del Síndrome de Vómitos Cíclicos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...