Ser madre: dudas habituales en la crianza de los niños

Las madres viven las etapas de los hijos de forma diferente. Cada momento trae consigo un sinfín de sentimientos que pueden causar en la madre sensaciones de no actuar correctamente en momentos determinados. Según los especialistas, la madre debe sentirse segura de la educación que aplica a sus hijos.

Dudas y temores de una madre

Ser una buena madre o sentirse una buena madre, aunque parezca lo mismo, no lo es. Ser una buena madre es un hecho, es una acción, sentirse una buena madre es un sentimiento. Lo mismo sucede con el sentimiento opuesto: ¿Cuántas veces te has sentido que eres una mala madre debido a las dudas, las críticas o las situaciones estresantes que se derivan de la crianza de los hijos?

Pienso, como madre, que ser buena madre o sentirse una buena madre son dos cosas que se entrelazan y se mezclan, porque es evidente que en la crianza y en la educación de los hijos las madres ponen sus cinco sentidos y muchas veces se ven superadas por el día a día: el trabajo, los niños, la casa, el estrés, las prisas, el cansancio, etc. Por ello, las madres se pueden ver superadas y sentir que no lo hacen bien, ya que nadie es perfecto, y a veces puede que se nos escapen formas menos adecuadas de hacer o decir las cosas, pero en la mayoría de las ocasiones, todo aquello que realiza una madre lo hace pensando que es lo mejor para su hijo.

Normalmente las dudas en la educación de los niños, el no saber si la decisión tomada es la mejor, el no saber hasta qué punto aplicar los límites o las recomendaciones de especialistas, amigos o familiares directos, pueden provocar en la madre un sentimiento de culpa y que llegue a pensar que lo que hace no es lo correcto. Pero todo aquello que se hace desde el corazón, que se aplica en consenso con el padre y que se hace en beneficio de los niños, siempre y cuando se respete a los niños, claro está, es una acción de buena madre.

Según los especialistas, para evitar tener ese sentimiento de mala madre es importante sentirse segura de lo que se está haciendo, porque si no se siente segura, la madre generará dudas que le harán sentirse mala madre. Además, las críticas o las opiniones de otras madres, amigas o familiares, en lugar de dejar que la hundan o que interfieran en los sentimientos de mamá, pueden servir para comparar, para aprender o para reafirmar la educación que se le está aplicando a los niños.

Estas dudas o inseguridades se generan porque, en general, los niños crecen rápido y pasan por etapas muy diferentes. Ellos se reafirman en su forma de ser y hacen que mamá tenga dudas sobre si lo que hace o aplica en relación a su educación es lo correcto. Pensar qué es lo correcto en la educación de los niños siempre crea dudas porque cada madre actúa desde su forma de ver las cosas, desde su corazón, desde sus propios sentimientos y, normalmente, la reacción de una madre no tiene por qué ser la misma, ni de la misma manera que otra.

Bien o mal, siempre se intenta hacer lo mejor, las madres somos personas, nos equivocamos muchas veces, pero se aprende de cada error y de cada acción y en ese aprendizaje nuestros hijos crecen a nuestro lado, se hacen nuestros y les enseñamos que el ser humano no es perfecto, que puede equivocarse, pero que forma parte de la vida, de la educación y que las críticas o los consejos siempre se pueden tomar de forma constructiva. ¿Te has sentido alguna vez una mala madre? ¿Qué te provocó ese sentimiento?

Fuente | abc.es

Imagen | neenahkay

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...