¿Sabías que el surf ayuda a los niños con autismo?

Cuando un chico padece Trastorno del espectro autista, sus habilidades de comunicación y socialización se ven alteradas. La ventaja, es que este deporte puede mejorarlo.

El surf beneficia a los niños con autismo

En 2015, uno de cada 100 niños españoles, presentaba Trastorno del espectro autista (TEA), según cifras de la Confederación Autismo España. Muchos días han pasado desde entonces, y aunque no se tengan datos precisos de las estadísticas actuales, se presume que la cantidad de chicos con esta condición pudiese haber aumentado.

Ante un diagnóstico como este, muchos padres se aturden o desesperan. Si bien no se trata de una enfermedad que ponga en riesgo la vida del pequeño, sí afecta su desarrollo neuronal y funcionamiento cerebral, desencadenando conductas como aislamiento, falta de comunicación y  rigidez en las rutinas, que entorpecen su desenvolvimiento en la sociedad.

Es por ello que surge la necesidad de aplicar tratamientos que ayuden a trabajar la parte emocional y psíquica, y que mejoren su calidad de vida y habilidades sociales. Alternativas hay muchas, pero diversos estudios han descubierto un sinfín de beneficios en el surf.

La experiencia de un padre norteamericano con su hijo, hace poco más de 15 años, despertó el interés de la ciencia y, hoy en día, varias organizaciones ofrecen terapias basadas en esta disciplina. Esto para fomentar cambios positivos en los niños con autismo, un trastorno que tiene un origen neurobiológico.

El poder curativo de las olas

Israel Paskowitz era surfista profesional cuando su hijo, Isaiah, fue diagnosticado con TEA. Junto con su esposa Danielle descubrió que en medio de sus crisis sensoriales, Isaiah sólo se tranquilizaba al montar las olas. A partir de ese hallazgo, comenzó a explorar las bondades que este deporte le generaba a su pequeño. Y no se conformó con apoyar sólo a su niño, sino que también creó la fundación Surfers Healing, un campamento para chicos con TEA, que opera en Estados Unidos.

Esta iniciativa se ha multiplicado por muchas latitudes, incluyendo España. Las Playas de Aiguadolç, ubicadas en Sitges (Barcelona), sirven de escenario para que pequeños de 3 a 18 años “pulan” sus destrezas sociales. Acompañados de un equipo de monitores y psicólogos, trabajan en su psicomotricidad y autoestima, mientras remontan las olas.

La fundación catalana Mes que surf es una de las que promueve esa labor, diseñando programas individuales adaptados a las necesidades de cada participante. La experiencia comienza con una entrevista entre el monitor y la familia, para conocer qué aspectos se deben potenciar en el niño, y qué estrategia se debe implementar en función de ello.

Solo Surf, en Cádiz, también ofrece atención a personas con necesidades especiales, incluyendo las que padecen autismo. Con esta herramienta permite a los alumnos consolidar su identidad como individuos, regular su percepción sobre otros y crear conciencia sobre el mundo exterior.

¿Cómo ayuda el Surf a los niños con autismo?

Para las rutinas se precisan de un mínimo de dos horas semanales. Con las prácticas los niños desarrollan mayor coordinación, perfeccionan su equilibrio y aprenden a lidiar con la frustración. Además, aprenden a socializar con sus compañeros y se vuelven más independientes.

Asimismo, hacer surf disminuye su ansiedad, potencia su capacidad de atención y concentración, y fortalece sus músculos. Adicionalmente, es una excelente manera de hacer que toleren mejor el contacto con otros y se adapten a los cambios de temperatura.

No obstante, la ayuda más importante que le da el surf a los niños con autismo recae en el plano emocional. Mediante esta terapia se les insta a enfrentar y a luchar contra los estereotipos infundados sobre los efectos del trastorno. Con el surf, restauran completamente la confianza sobre sí mismos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...