Robot para la rehabilitación cognitiva infantil

La robótica es una opción viable para ayudar en la rehabilitación cognitiva infantil, un ejemplo es el robot desarrollado por Jordi Albó y su equipo.

Salud infantil

A través de DiarioTi hemos podido saber que el ingeniero y profesor Jordi Albó ha sido galardonado con el premio Alan Turing al Compromiso Social, premio de carácter anual que se otorga a quien ha contribuido de forma trascendental en el campo de las ciencias computacionales. Su aportación ha sido el desarrollo de un robot para la rehabilitación cognitiva infantil, el robot ha sido programado para hacer de entrenador a aquellos niños que han sufrido un traumatismo craneoencefálico y así realizar la rehabilitación en el hogar. La iniciativa del ingeniero y su equipo ha sido impulsada por la cantidad de personas que gracias a la tecnología sobreviven a accidentes de tráfico, pero lamentablemente lo hacen sufriendo lesiones cerebrales.

Los niños se pueden llevar al hogar el robot y realizar los ejercicios, posteriormente este envía los datos sobre la evolución de los pequeños al hospital. Su fabricación se ha basado en la plataforma Robotic de Lego y su perfil se configura dependiendo de la situación de cada niño, el especialista médico se encarga de determinar los ejercicios que los pequeños deberán realizar según el estado y la edad. Cada niño sufre unos déficits determinados, movimiento, memoria, atención selectiva, etc., el robot de rehabilitación infantil programa las actividades y ejercicios que deberá realizar diariamente en función de los resultados obtenidos en la sesión anterior, se podría decir que trabaja en paralelo a los progresos que hayan realizado los niños.

El ingeniero explica que si los niños avanzan despacio en su rehabilitación, el robot elige ejercicios que sean más sencillos para que no se sientan frustrados por no poder hacerlos. Todos los resultados y avances se recogen y almacenan en la base de datos, algo que además facilita la tarea de seguimiento de los especialistas médicos. Pero hay más, el robot se puede ver como un juguete o una mascota, la razón es que se puede personalizar y puede expresar estados de ánimo, éstos varían en función de la dedicación de los niños, como si fuera un tamagotchi, los pequeños deberán alimentarle, lavarle los dientes, cambiarle la ropa o cargar su batería.

Según el ingeniero, se crea un vínculo especial entre los niños y el robot, hasta el punto de que un 96% de los pequeños perciben al robot como si se tratase de un ser vivo que tiene sentimientos. A esto hay que añadir que se produce una evolución mediante la interacción con los niños y puede funcionar como un identificador de variables, evitando que los pequeños sufran estrés y ansiedad por las continuas visitas médicas que debe realizar. Resulta sorprendente saber que el robot tiene un coste asequible, comparable a lo que cuesta un tablet. Se han empleado muchas horas para desarrollar el proyecto, pero no se han tenido en cuenta a la hora de establecer el precio, de lo contrario posiblemente se habría incrementado significativamente.

El robot incluye un iPod, dispositivo que se encarga de mostrar el estado de ánimo y por el cual los pequeños deben realizar las tareas de atención y cuidados antes destacados, os recomendamos ver el vídeo a continuación para conocer un poco mejor el trabajo que desarrollan los ingenieros. Para conocer más detalles sobre el proyecto podéis acceder al blog de Ingenierías TIC de La Salle BCN.

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