Repercusiones de la pobreza en las aulas

La crisis ha llegado hasta tal punto en las aulas que muchos niños en España todavía no han podido comprar los libros. Además, con la comida de tupper en muchos casos no se asegura que los niños vayan bien comidos, de hecho, la comida del colegio para muchos de ellos era la principal comida del día.

La crisis en las aulas repercutirá en la igualdad de oportunidades en el futuro.

La pobreza provocada por la crisis que estamos atravesando se está colando sigilosamente por donde más nos duele a los padres, por las aulas de los niños. Poco se puede hacer si seguimos en esta situación, tengo la sensación de que poco a poco muchas familias están viendo mermadas sus posibilidades de educar decentemente a sus hijos. Esto es porque hay familias monoparentales con un sueldo único y bajo, familias en las que los dos padres están en paro o solo entra un sueldo y bajo en casa. Para llegar a final de mes, por lo menos hay que hacer un curso de economía: primero hay que pagar lo más urgente como el alquiler o la hipoteca, gastos varios, como la luz o el gas y la comida. Lo último en la lista de la compra en este año de crisis son en muchos hogares españoles, los libros de los niños.

Y por mucho que los maestros manden notas a los padres advirtiendo que los niños no llevan los libros a clase, es muy duro que le digan a una madre que el niño no lleva los libros, porque el dinero no llega para todo. No se muy bien qué solución tendrá todo esto, pero como sigan recortando en educación y en ayudas a los padres para que los niños coman decentemente en el colegio o compren los libros, por ejemplo, no se a donde iremos a parar.

Cabe recordar, que para muchos niños, la comida del colegio es la más importante del día y hacer que lleven la comida en un tupper no hace más que prolongar esta agonía a los padres, ya que, por un lado tienen que comprar más alimentos en casa para hacer la comida de los niños de cada día, la tienen que preparar correctamente para meterla en el tupper y tienen que pagar, al menos en muchos colegios para que coman de tupper en el comedor del centro.

O sea, que los padres pagan un mínimo, pero pagan igualmente y encima los niños comen de tupper. Esto supone que muchos niños no comerán bien este curso, ya que muchas familias tienen el dinero justo para la comida y para preparar el tupper hay que estar muy organizado y mentalizado. Las familias tendrán que organizar adecuadamente el menú de los niños para que coman los nutrientes correctos cada día y al llevarlo en tupper hay que hacerlo bien. No puedo comprender todavía cómo es posible que haya tantos gastos gubernamentales en este país y se haya decidido empezar por educación recortando los derechos de los niños de esta manera tan drástica y trágica.

Para muchas familias, este año, supone cuadrar constantemente las cuentas en casa y eso, se traslada a las aulas. Muchos niños que hasta ahora estudiaban en colegios privados han sido trasladados a concertados y de los concertados a los públicos. Además, según la publicación de el diario “El País” en su edición digital, los expertos hablan de la merma de igualdad de oportunidades en las aulas: “En situaciones de crisis, los niños son los más vulnerables y a veces sus necesidades quedan en segundo plano. Primero hay que pagar el alquiler, la comida. Los libros tienen que esperar”. “Está claro que una situación así merma la igualdad de oportunidades”, según la pedagoga María Paz Pardillos, que es “coordinadora del programa de infancia de Cáritas en Segovia”.

Es más, el problema es que los efectos de esta pobreza se verán más a largo plazo. Es decir, lo que hablamos de la falta de becas este año para libros o comedor y las restricciones económicas de los padres hace que los niños, que ahora no ven o no entienden por qué se lía tanto barullo, no puedan realizar clases extras que les ayuden a desarrollar aspectos necesarios para su futuro (como inglés o música) y esto provoca que tengan menos oportunidades. Es decir, los hijos de padres con solvencia económica sí que podrán dar a sus hijos la mejor educación (pagar el comedor, comprarles todo el material escolar a tiempo o pagarles horas extraescolares), pero los que no puedan, que son muchos, no los podrán preparar de la misma manera.

O sea, que vamos hacia una sociedad donde no todos los niños en su infancia se habrán educado en igualdad de oportunidades. Esto significa que la futura sociedad, sino se encuentra una solución antes, será más desigual que ahora porque de partida los niños no habrán tenido las mismas oportunidades a la hora de prepararse. Y para terminar, os dejo unas frases de Olga Cantó, que es profesora de la Universidad de Alcalá de la materia Fundamentos de Economía: “Las repercusiones de la pobreza infantil no se verán hoy, sino mañana“, “la cuna determina las oportunidades futuras” por lo que “iremos a una sociedad con menor movilidad social, más desigual y con menor igualdad de oportunidades”.

Fuente | elpais.com

Foto | Iglesia en Valladolid en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...