Relacionado el riesgo de autismo con la deficiencia de vitamina D durante el embarazo

Recientemente se postulaba la teoría de que la deficiencia de vitamina D en el embarazo, podría aumentar el riesgo de autismo en los niños. Ahora, otra investigación confirma la teoría, asociando un nivel reducido de vitamina D en la semana 20 de gestación, con un aumento significativo del riesgo de autismo.

Autismo y vitamina D

El mes pasado conocíamos los resultados de una investigación en la que se concluía que los suplementos de vitamina D3 podrían mejorar los síntomas del autismo en los niños. Dado que en investigaciones anteriores se había constatado que hasta un 57% de los niños autistas sufrían una deficiencia de vitamina D3 y que la insuficiente de esta vitamina estaba relacionada con la severidad del trastorno, se postuló la teoría de que la deficiencia de esta vitamina durante el embarazo era un factor de riesgo para que el bebé sufriera autismo.

Pues bien, hoy conocemos un nuevo estudio en el que se ha relacionado el riesgo de autismo con la deficiencia de vitamina D durante el embarazo. La investigación a largo plazo, ha sido realizada por expertos del Instituto Brain de la Universidad de Queensland (Australia), y expertos del Centro Médico Erasmus (Países Bajos), en ella se han analizado 4.229 muestras sanguíneas de mujeres embarazadas y de sus hijos, a los que se les realizó un seguimiento hasta que cumplieron los seis años de edad.

Cierto es que anteriormente se han realizado estudios en los que se ha evaluado el nivel de vitamina D en los niños autistas y comparado con los niveles de esta vitamina en los hermanos que no sufrían el trastorno. También se han realizado otro tipo de estudios con líneas de trabajo similares, pero no se había hecho ningún estudio que examinara la asociación entre la deficiencia de vitamina D gestacional y el autismo o rasgos del trastorno del espectro autista.

Según los resultados, las mujeres que tenían un bajo nivel de vitamina D en la semana 20 de embarazo, tenían muchas más probabilidades de tener un hijo con rasgos del trastorno del espectro autista a los seis años de edad. Los fetos con deficiencia de vitamina D a los 4-5 meses de gestación, tenían hasta 3’8 veces más probabilidades de que las pruebas de autismo resultaran positivas, en comparación con los fetos cuyo nivel de vitamina D era el adecuado.

Esta asociación entre la deficiencia gestacional de la vitamina D y el autismo de los niños a la edad de seis años, se determinó tras el estudio de una amplia muestra poblacional de madres e hijos. Se ha tenido en cuenta la raza y otras diferencias sociales y culturales, no encontrando diferencias de otro tipo y teniendo todos los casos en común la deficiencia gestacional de vitamina D. Estos resultados corroboran la teoría postulada por los investigadores del estudio mencionado al principio, por tanto, hay que desarrollar un nuevo plan de recomendaciones. Del mismo modo que se recomienda tomar ácido fólico para reducir el riesgo de espina bífida, es necesario que las mujeres embarazadas tomen suplementos de vitamina D para reducir el riesgo de autismo en sus bebés.

No se recomienda una mayor exposición solar, ya que se incrementa el riesgo de cáncer de piel, por ello se opta por los suplementos como medida más segura, barata y accesible. Ahora es necesario desarrollar nuevas investigaciones que permitan comprender la relación que existe entre la vitamina y el desarrollo cerebral, y como incide su deficiencia para que aparezcan diferentes trastornos del neurodesarrollo. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través de este artículo publicado en la página web del Instituto Brain, y en este otro de la revista científica Molecular Psychiatry.

Foto | Lance Neilson

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