Rebeldía

Rebeldía

En la adolescencia el estado emocional que acompaña a los cambios naturales físicos a menudo queda exacerbado por presiones conflictivas propias de la edad, así como los de la familia y de la sociedad en general.

Las faltas características de la adolescencia son la carencia de naturalidad, la autoconciencia y el egocentrismo, acoplado a ellos existe un conflicto interno que parece ser un requisito previo para crecer. La tozuda determinación de manifestar independencia, con la necesidad continua de contar con el apoyo de los adultos tanto emocional como financieramente, de ahí que el adolescente típico exige el derecho de cuestionar y criticar el comportamiento y normas de los padres pero se resiente de los esfuerzos de aquellos para conformar y regir su comportamiento dándose la rebeldía.

Las presiones ejercidas por los padres sobre ello para que realicen trabajos que no quieren, la incertidumbre ante el futuro, las preocupaciones casi universales de la adolescencia acerca de las relaciones entre chicos y chicas, desempeñan todo su papel en el desarrollo de la dificultad o capricho del comportamiento. Los hijos adolescentes es probable que no rechacen totalmente nuestros valores, pero tampoco los aceptarán por completo, los adolescentes tranquilos cooperativos pueden ser causa de preocupación tan importante como sus hermanos o hermanas más rebeldes.
Los adolescentes son a menudo caprichosos e insociables, tienen tendencia a adoptar posturas de “sabelotodo”, a rehusar el consejo de sus mayores y a contemplar todas las situaciones desde un solo punto de vista, el suyo. Pero es importante saber que tienen en su interior mucha menos confianza de la que parece, por ejemplo suelen conceder demasiada importancia a la apariencia externa, las modas pasajeras serán adoptadas por el adolescente aunque sólo sea por imitar a sus amigos y diferenciarse de la forma de vida y estilo de sus padres.

También se percatan de sus defectos físicos que desorbitan fuera de toda proporción, están convencidos de que su vida se arruina por el acné o por tener el pelo demasiado rizado, dan tanta importancia al físico que algunas adolescentes caen en trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa.

Hacia el final de la adolescencia cuando han abandonado la escuela y cuando el joven comienza a ganar dinero trabajando ocasionalmente la rebeldía desaparece, aún será crítico pero de una manera más constructiva y dirigido a temas distintos que los de preocupación directa personal. El joven que se acerca a los 20 años mostrará una voluntad cada vez más madura de compromiso y esta más dispuesto a aceptar consejos.

Foto| Andrew Stawarz

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