¿Qué hacer cuando a los niños le huelen los pies?

El olor de pies es algo que afecta especialmente a los niños y adolescentes, saber qué hacer cuando a los niños le huelen los pies ayudará a eliminar el problema. Además del tratamiento farmacológico, merece la pena tener en cuenta una serie de consejos que reducirán el olor y mantendrán durante más tiempo la eficacia del tratamiento, ya que en algunas ocasiones, pasados unos días el olor vuelve a aparecer.

Podobromhidrosis

El olor de pies es un problema derivado de la piel muerta de los pies, la descomposición bacteriana del sudor que segregan las glándulas sudoríparas, así como de otros elementos que están presentes en la piel, pero no del sudor en sí, ya que se trata de una segregación que no tiene olor. Aclaramos esto porque hay personas que creen que es el sudor la causa del olor, algo que es erróneo.

La descomposición es fruto de los microrganismos que habitan el interior del calzado que, humedecido ligeramente por el sudor, se convierte en un lugar ideal para la proliferación de las bacterias que con su actividad generan diferentes ácidos orgánicos que causan el olor. Generalmente son los niños y los adolescentes los que más sufren el olor de pies, las razones son el tipo de calzado que utilizan, la higiene que mantienen, la mayor actividad física, etc.

¿Qué hacer cuando a los niños le huelen los pies? En la mayoría de casos se recurre a las soluciones farmacéuticas existentes, un jabón para los pies, polvos anti hongos y bacterias para el interior del calzado, etc. Los tratamientos son efectivos y el olor suele desaparecer, pero al poco tiempo vuelve a hacer acto de presencia. El problema se agrava dependiendo del tipo de sudoración, si es excesiva, la proliferación de los microorganismos se incrementa significativamente y, por tanto, los compuestos olorosos volátiles generados por su actividad.

Existen algunos consejos que serán de gran utilidad para reducir el olor de los pies hasta un nivel tolerable, estos consejos sumados al tratamiento farmacológico serán muy efectivos para solucionar el problema a largo plazo. La higiene es un factor importante, por ello, lavar los pies de los niños a diario y secarlos bien es una de las primeras reglas a seguir. La segunda es cambiar los calcetines a diario y siempre que se humedezcan por el sudor, ya que como hemos comentado, se crea un caldo de cultivo ideal para la proliferación de los microorganismos cuya actividad causará el olor. Es importante tener en cuenta que los calcetines deben estar confeccionados en algodón 100% u otros tejidos que sean transpirables y capaces de absorber el sudor.

Muchos niños llevan zapatillas de deporte que, aunque bonitas, no están fabricadas con materiales que sean transpirables, algunos tienen partes interiores fabricadas con tejidos plásticos que favorecen que la humedad se mantenga (gran aliada de los productores de olor). Si además sumamos el llevar las zapatillas bien apretadas, es difícil que los pies puedan transpirar y que se reduzca el grado de sudoración. El calzado, igual que los calcetines, debe cambiarse cada vez que esté algo humedecido, por ejemplo, después de realizar ejercicio físico las zapatillas humedecidas hay que dejar que se aireen para que se elimine la humedad y los microorganismos mueran.

Como decíamos, estos consejos se deben tener en cuenta además del tratamiento contra el olor de pies, jabón, polvos y aerosoles específicos que eliminan las bacterias de los pies y del calzado. Como siempre, os recomendamos acudir al pediatra para que determine el origen del olor y prescriba el tratamiento a seguir, ya que cabe la posibilidad de que el olor sea fruto de otro problema, algo que el pediatra determinará.

Foto | Kate Ter Haar

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