¿Qué es el trastorno de rumiación?

El trastorno de rumiación es un problema que se caracteriza por la regurgitación de los alimentos ingeridos para masticarlos nuevamente y tragarlos. En bebés se producen episodios que tienen una corta duración, en niños pequeños el trastorno tiene su origen en problemas sociales asociados al entorno familiar, la falta de atención, la carencia afectiva, etc. Su incidencia es poco frecuente y tiene un pronóstico favorable.

Rumiación en los niños

Se denomina rumiación a la regurgitación de alimentos para masticarlos y tragarlos nuevamente, esto es algo habitual y natural en los animales rumiantes, pero también puede ocurrir en niños pequeños, pero de forma involuntaria y en un corto periodo de duración. El trastorno de rumiación es un proceso poco frecuente en los niños y dependiendo de la causa que lo provoca aparece en determinadas edades, en los bebés suele aparecer en el primer año de vida y su duración es de aproximadamente un mes.

Si el origen es psíquico, se suele producir en niños de hasta dos años de edad, generalmente la raíz del trastorno son los problemas sociales asociados al entorno familiar, el rechazo por parte de los padres, el estrés que sufre la familia por determinadas situaciones, la falta de atención y carencia afectiva pueden provocar su aparición. Hay que tener en cuenta que el niño que sufre rumiación no tiene ningún problema digestivo que le provoque regurgitar el alimento.

Si su origen es autoinducido, el trastorno puede aparecer a cualquier edad, siendo niños que sufren cierto retraso mental los más afectados. Parece ser que son los niños los que se provocan la regurgitación y sin que existan problemas físicos o sociales como los del caso anterior, por lo que se asocia al déficit del intelecto que sufren los niños. En estos dos últimos casos, para que sea considerada la presencia del trastorno, se debe producir una rumiación frecuente con episodios que se producen varias veces por semana.

En el proceso se produce una contracción del estómago, a la vez que se produce una relajación del esfínter esofágico inferior, zona que separa el esófago del estómago, lo que provoca que el bolo alimenticio pueda ascender nuevamente a la orofaringe y a la boca. Según los expertos, en ambos casos, al regurgitar la comida para volver a masticarla, se produce cierto placer y efecto calmante en los niños. La rumiación se inicia a los 15 minutos después de haber comido y puede alargarse hasta una hora, siempre dependiendo de la edad del niño.

El síntoma asociado al trastorno de rumiación es prácticamente uno, la deglución de la comida para masticarla nuevamente y volverla a ingerir, si se trata de algo puntual no debe generar alarma, pero si se prolonga en el tiempo puede provocar diversas complicaciones, como la pérdida de peso, un crecimiento anormal, halitosis, deshidratación, estrés respiratorio e incluso malnutrición. En el caso de que se prolongue en el tiempo, los médicos valoran las posibles causas para recomendar el tratamiento más adecuado, siempre condicionado a la edad.

Por ejemplo, en el caso de los niños pequeños, cuando mastican y tragan se les suele aplaudir, si por el contrario regurgitan no se les aprueba, a fin de educarles y que comprendan cuándo se come de forma normal. En estos casos los especialistas se encargan de dar las recomendaciones oportunas sobre cómo actuar para educar y controlar ante estos episodios de regurgitación.

Cuando el trastorno tiene origen psicológico y emocional, el tratamiento incluye de forma obligada el afecto a través de palabras, besos, abrazos, mejorando el ambiente que rodea al pequeño… en estos casos es necesario tener paciencia y comprensión. Aunque no existe ninguna forma de prevención, los expertos comentan que el pronóstico es favorable, ya que la mayoría de casos se relacionan con problemas transitorios, en el caso de retraso psicomotor el tratamiento es más largo y complicado. Sobre la prevención hay que decir que en los casos donde los niños ya han sufrido el trastorno y se conoce la causa que lo originó, la prevención pasa por evitarla.

Foto | nvainio

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...