¿Qué es el herpes zóster en niños y cómo tratarlo?

Conoce a detalles sobre este herpes, como evitarlo y que hacer para que tu niño no se contagie.

Asi puedes cuidar a tu hijo si tiene herpes zoster

El herpes zóster (o culebrilla) es un cuadro infeccioso producido por el mismo agente que genera la varicela o lechina. Este cuadro clínico suele darse con mayor frecuencia en las personas que alguna vez han sufrido de varicela. En los infantes que poseen un sistema inmunológico fuerte, suele darse de modo muy débil. Acá te contaremos de modo muy detallado cómo hacer el paso a paso para curar a tu niño de esa patología tan incómoda.

Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas de España, más del 90% de las personas que tienen edades comprendidas entre los 17-25 años de edad, han sufrido alguna vez de esta enfermedad. Es necesario recalcar, que las personas que padecen cuadros depresivos, corren el riesgo de volver a padecer este cuadro, ya que su sintomatología no es lo suficientemente buena como para contrarrestar a los distintos agentes infecciosos que se alojan en el cuerpo, dando vía libre a nuevas enfermedades que ponen en riesgo la calidad de vida de la persona.

¿Cómo entra este virus al organismo del niño?

Al igual que la varicela/lechina este cuadro se propaga con el contacto físico, aunque no suele darse con frecuencia en lapsos determinados por lo cual debemos descartar de una vez por todas, el surgimiento de una epidemia de esta enfermedad, ya que es de muy fácil tratamiento. Su tiempo de curación es de 7-15 días, dependiendo de la evolución del niño.

En una primera etapa, el virus puede alojarse en el cuerpo de la criatura, permaneciendo inactivo en el organismo durante un lapso indeterminado a través de los ganglios nerviosos, encontrando allí su nido perfecto para poder atacar el organismo del pequeño. Puede llegar a reactivarse en alguna etapa del ciclo vital de la persona, pero según estudios médicos esto casi nunca suele pasar.

Nota: Esta enfermedad no tiene nada que ver con el virus que produce el herpes genital, que es causado por otro agente derivado de otra cadena. Este último es catalogado como una enfermedad de transmisión sexual.

¿Por qué vuelve a la vida este cuadro?

No hay un modo, no hay un punto exacto para determinar cuáles son las causas, motivos, razones o circunstancias que forjan a la reaparición de este desagradable agente infeccioso; aunque los especialistas en medicina infantil creen que esto se debe mayormente a una debilidad en el esquema inmunológico del infante, producido por mala alimentación, deshidratación, automedicación o endurecimiento de los órganos principales del esqueleto humano, son las principales causantes de estas cosas.

Al menos a un diez por ciento de las personas que han sufrido culebrilla alguna vez en la vida, les queda algún dolor como derivado de esta patología. Se estima que aproximadamente 1.8 millones de personas han padecido esta enfermedad en su fase infanto-juvenil. En ese mismo orden de ideas, otros cuadros por el cual puede aparecer ese agente son por la readaptación a un trasplante de órganos o simplemente por estrés.

¿Cuáles son los síntomas del herpes zóster?

La sintomatología con mayor frecuencia en el herpes zóster son comezón en la piel, seguidamente cuando la picazón evoluciona a ampolla esta aparece acompañada de dolor y quemazón. Otras cosas que suele presentarse cuando se padece este diagnóstico es fatiga muscular, cansancio, dolor de cabeza y fiebre. El tiempo de recuperación depende, de qué tan rápido caigan las costras que son las marcas que deja una infección de este tipo. Por lo general, el proceso de cicatrización transcurre entre las dos o cuatro semanas.

Es muy raro cuando este diagnóstico se agrava; pero cuando lo hace acompañada de una lesión en la tez, podría llegar a comprometer seriamente el sistema nervioso central, el aparato inmunológico o derivar directamente en enfermedades respiratorias como neumonías, alterar la coagulación de la sangre o cuadros que ponen en entredicho el funcionamiento del sistema digestivo como la hepatitis.

Un aspecto a tener en cuenta de este espécimen, es que puede irrumpir en cualquier parte del cuerpo (extremidades inferiores, superiores, espaldas o genitales) extendiéndose por el nervio que haya sido afectado por este virus.

¿Cómo contrarrestar este virus?

Por lo general, el herpes zóster no requiere de mucho esfuerzo para ser tratado. Solo es necesario hacer el tratamiento rutinario para bajar la fiebre y el malestar general con antibióticos y antivirales. Eso si, avalado por su pediatra de confianza..

Una alternativa casera para combatir esta enfermedad es aplicando en varias ocasiones compresas de agua fría sobre la zona afectada, o en su defecto se le puede dar un baño de avena al bebé, ya que esta última posee propiedades antioxidantes que favorecen la buena cicatrización de la zona cutánea. Por otro lado, está totalmente contraindicada la medicación de corticoides o aspirinas, porque podría derivar en un diagnostico mucho más grave de lo indicado como lo es el Síndrome De Reye (afección grave del cerebro, también conocida como hígado graso).

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