Pies hacia fuera, talos y puntillas

Pies hacia fuera, pies talos y marcha de puntillas

Si bien la mayoría de las alteraciones que pueden llegar a presentar los niños en los pies durante sus primeros años de vida no suelen requerir de fuertes tratamientos para la corrección del problema, lo cierto es que como padres debemos estar atentos a las dificultades en el desarrollo motriz de nuestros hijos, para advertir las causas de las mismas.

Tengamos en cuenta que algunas afecciones en los pies de los niños pueden llegar a provocar serios inconvenientes en su desenvolvimiento físico posterior, por lo que siempre es aconsejable realizar la consulta médica que nos permita acceder al diagnostico precoz, ante la posibilidad de que se requiera un tratamiento para revertir el trastorno.

Continuando con el informe especial sobre los problemas ortopédicos infantiles más frecuentes, originados por alteraciones en los pies de los niños, a continuación te acercamos más información sobre las más comunes afecciones.

Pies hacia fuera

Cuando un niño presenta una postura en la cual coloca sus pies hacia afuera, por lo general suele ser un síntoma de la presencia de un caso de pie plano flexible, el cual la mayoría de las veces suele estar ocasionado por circunstancias congénitas.

Esta alteración no suele ser motivo de tratamiento médico especial, a excepción de aquellos casos en los cuales el trastorno ocasione dolores en los miembros del niño.

Pies talos

El caso denominado pies talos, suele ser muy similar al trastorno de metatarso varo, ya que se origina durante el período de gestación, durante el cual el bebé coloca sus pies hacia arriba debido al escaso espacio que encuentra en el útero materno para desenvolverse cómodamente.

El aspecto del pie talo es fácilmente detectable, ya que los los dedos del pie se dirigen hacia la pierna, mientras que el talón se coloca en dirección hacia abajo.

En general, suele tratarse de casos leves, ya que el bebé presenta aún un miembro flexible, por lo que los especialistas recomiendan realizar una terapia de corrección con masajes de estiramiento, durante los 4 primeros meses de vida del pequeño.

Cabe destacar que en el caso del trastorno de pies talos rígidos, es imposible revertir y reducir la alteración con ejercicios, por lo que se requiere un seguimiento y tratamiento realizado por el especialista en ortopedia.

Marcha de puntillas

Una de las alteraciones más habituales que podemos notar en los tres primeros años de vida de los niños, consiste en que el pequeño camina realizando una marcha de puntillas, sin utilizar toda la superficie de su pie para trasladarse.

Por lo general, la llamada marcha de puntillas no suele requerir de ningún tratamiento correctivo, salvo en el caso en que luego de los tres años de edad el niño continúe presentando dicho problema, ante lo cual deberá ser el pediatra el que determine la evaluación médica para lograr un diagnóstico acertado.

Vía | Urgencias Pediatría
Foto | Domenico Kiuz

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