Problemas de la alimentación a partir del año

Alimentación a partir del año

Los niños de corta edad son muy caprichosos en cuanto a su alimentación tanto en lo que quieren como en la forma de comerlo, la alimentación a partir del año es toda una aventura ya que toman prácticamente cualquier alimento sólido, lo que hace que sea una locura muchas veces, niños que habitualmente comen mucho de repente no parecen no tener hambre nunca o todo lo contrario algunos de repente piden comida a todas horas.

Puede que la comida que le hayamos estado preparando la rechace sin motivo alguno, por eso hay que tener paciencia, simplemente se está reafirmando en su independencia y sus caprichos forman parte del comportamiento normal de los niños, lo que hoy tal vez no quiera mañana puede ser su comida favorita. Se está acostumbrando a un patrón de crecimiento, que le permitirá alcanzar su tipo corporal genético, por ejemplo un bebé regordete de padres delgados comenzará poco a poco a parecerse más a la familia.

Cuando el niño cumple un año es normal que el interés por la comida disminuya ya que ha aprendido a andar y el poder moverse sólo es mucho más interesante que comer, mientras que durante el segundo año de vida el ritmo de crecimiento disminuye por lo que tendrá también menos apetito, de todos modos es importante que se alimente, distribuir la comida a lo largo del día desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena es lo mejor para que siga saludable. Las porciones no tiene porqué ser enormes si se lo acaba y tiene más hambre se le da más y listo, si no puede esperar hasta la siguiente hora.

La alimentación a partir del año es importante y una manera de que comiencen a aprender buenas maneras es sentarlo en la mesa con nosotros cuando comemos, eso les encanta y suelen tender a imitarnos, además lo que nos vean comer querrán comerlo ellos, lo que lo convierte en una buena oportunidad para que pruebe cosas distintas. Eso sí es importante utilizar materiales de plástico ya que le gusta investigar, tirará las cosas y por eso deben de ser objetos irrompibles y que se puedan limpiar bien ya que lo más fácil es que juegue con la comida ya que todo para él es un juego por lo que habrá que armarse de paciencia.

Los niños a partir de 18 meses pueden convertir el tema de la alimentación en una locura, no le obligue a comer porque sólo servirá para empezar una guerra lo cual es un error, el sabe si quiere o no, si no come a una hora comerá más tarde, a esta edad es normal que se obsesionen por un alimento que quieren a todas horas, son caprichos que se pasan con el tiempo, si el alimento es nutritivo no importa que lo coma con más frecuencia, de todos modos hay que insistir con los alimentos nuevos aunque tendrá que ofrecérselo unas diez veces por lo menos hasta que al final se decida a probarlo. En cuanto a la bebida este es el momento de comenzar a dejar el biberón si aún lo está utilizando, tampoco hay que permitirle que lo tome en la cama ya que puede provocar problemas de dentición.

A los dos años ya sabe de qué plato quiere comer, cuándo y dónde, son mucho más caprichosos, alimentos que le gustan de repente ya no los quiere, la imitación de sus padres se convierte en algo muy importante para él por lo que es bueno que nos vea comer sano, la alimentación infantil necesita un modelo a seguir,  no hay que preguntarle que quiere comer porque puede volvernos locas, somos nosotras las que debemos decidir lo que le toca comer ese día.

Con tres años la alimentación ya es algo un poco más sencilla, están más dispuestos a probar alimentos, aunque sí es cierto que puede que prefiera alimentos de cierto color o con ciertas formas, presentados de cierta manera en el plato… Ponérselos en un plato con dibujos y animarle a comerse todo para ver que aparece debajo puede ser una buena idea. Comer en la mesa con la familia ayuda a mejorar su vocabulario y sus modales, enseñarle a pedir las cosas  por favor y dar las gracias, los alimentos fáciles de manipular son un éxito, mini pizzas, poner las verduras con la carne bajo el queso fundido puede facilitar la tarea de comerlas.

Si aún con todo la alimentación a partir del año sigue planteando problemas podemos probar suerte con el famoso método Estivill para enseñar a nuestro hijo a comer en condiciones.

Foto| tiffanywashko

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