¿Por qué es tan importante la fruta en la dieta infantil?

La mayoría de niños españoles no llega al mínimo de tres piezas de fruta al día. Aún sabiendo que son necesarias para su crecimiento y desarrollo intelectual, que son necesarias para evitar problemas como obesidad, hipertensión, cáncer o problemas de estreñimiento entre otros, los padres, por su dejadez son parte responsable de que los niños de entre 0 y 6 años no coman la fruta necesaria.

La fruta es un alimento importante en la dieta de los niños. La necesitamos todos, tanto adultos como pequeños, pero no hay que olvidar que ellos están en crecimiento y la necesitan para su correcto desarrollo físico e intelectual. La fruta aporta una cantidad importante de agua a nuestro organismo, por eso, con la llegada del verano se hace un poco más fácil ofrecer fruta fresca y madura a los pequeños, de esa manera se alimentan correctamente aportándoles la cantidad de energía que necesitan y el agua suficiente para evitar que se puedan deshidratar.

Las frutas en verano son un extra de energía y les ayudar a hidratarse.

Pero además de agua, las frutas contienen otros elementos imprescindibles para afrontar enfermedades cardiovasculares, obesidad, cáncer, estreñimiento, hipertensión, etc. Son ricas en antioxidantes, azúcar natural, fibra, vitaminas, minerales, entre otros  y además no contienen grasas. Aún sabiendo todo esto, ¿cuánta fruta comen realmente los niños al día? ¿Por qué nos cuesta tanto a los padres darles las piezas mínimas al día de fruta a los niños? Según estudios realizados hay un porcentaje que se acerca a más del 40% de pequeños de entre 0 y 6 años que comen menos de tres piezas de fruta al día. Y dentro de esos estudios se demuestra que es la dejadez de los padres lo que hace que los niños coman menos frutas de las que necesitan. Sin embargo, tanto la carne como las chucherías salen como las preferidas de los niños.

Así pues, ¿cómo podemos ayudarles a qué coman más piezas de fruta? Para empezar es importante que nos las vean comer a nosotros, los padres. Si incluimos piezas de fruta del tiempo, maduras a poder ser, para hacer que sean más digestivas, en el menú tanto del desayuno, como comida y merienda, conseguiremos que coman las piezas recomendadas. Los niños suelen comer más fruta si los padres dan ejemplo. De esa manera, podemos alternar con zumos naturales para el desayuno o la merienda para que no se les haga demasiado pesado comer la fruta.

Si nuestro hijo es de lo que les cuesta comer fruta, deberemos poner nuestros cinco sentidos en encontrar aquellas frutas que más le gusten y ofrecérselas de forma vistosa, decorar el plato con formas, colores incluso, se pueden hacer brochetas de fruta que ellos mismo nos pueden ayudar a preparar. Otra forma es hacer batidos o incorporarlas en los yogures.

Para los niños lactantes, a partir de los seis meses se les empieza a incorporar la fruta. Se suele empezar por manzana, plátano, peras o ciruelas y si estamos en época estival melón o sandía. Será el pediatra el que deba aconsejar por qué frutas comenzar. Para los bebés suele ser más fácil hacerles purés de frutas, de esa manera toma las piezas necesarias, pero si quieres acostumbrarlo desde pequeño a masticarlas y darle trozos para que los chupe o los muerda, debes tener cuidado con que no se atragante.

Foto por The Wu’s Photo Land en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...