Orzuelos infantiles: qué son y qué no son

En este artículo aprenderás a diferenciar cuándo se trata de un orzuelo y cómo debes cuidarlo. Tratar esta afección en niños pequeños puede hacerse fácilmente y no representa riesgos.

orzuelos infantiles

Nuestros hijos siempre serán lo más importante para nosotros y como madres, cualquier malestar que ellos puedan sentir nos generará preocupación. Sobre todo, si se trata de niños pequeños que muchas veces no saben expresar muy bien lo que sienten. Afortunadamente, existen muchas afecciones que pueden tratarse fácilmente y no representan un gran riesgo.

Ese es el caso de los orzuelos, pequeñas protuberancias rojizas y con puntos blancos que salen en los bordes o interior del párpado. Se trata de una inflamación de las glándulas sebáceas que se encargan de mantener lubricado el óvulo ocular para protegerlo de los agentes externos.

No obstante, aunque no se trate de una enfermedad que presenta mayor gravedad, suele ser bastante molesto para quien lo padece. Por eso, el día de hoy te traemos este texto para que sepas diferenciar cuándo se trata de un orzuelo y cómo debes tratarlo para deshacerte de él rápidamente.

El orzuelo y sus síntomas

Como bien se mencionó anteriormente, el orzuelo se trata de una pequeña inflamación de las glándulas sebáceas. Esto hace que los líquidos normales del ojo dejen de fluir correctamente y se acumulen en una zona específica. También aparece cuando el ojo entra en contacto con la bacteria estafilococo.

Dicha afección suele durar pocos días. No obstante, existen algunos casos en los que la inflamación se extiende y se convierte en una chalazión. Es decir, un pequeño quiste o bulto lleno de grasa.

Aunque puede confundirse con otros bultos en los párpados, un orzuelo no genera enfermedades de la vista, así como tampoco provoca problemas de visión.

Tratamiento para el orzuelo

Normalmente se cura solo, sin que se aplique ningún tratamiento especial. Pero, si su existencia se prolonga o genera mucha molestias es válido recurrir a los siguientes métodos:

  • Aplicar cremas antiinflamatorias.
  • Consumir algún tipo de antibiótico.
  • Usar compresas húmedas por 15 minutos y asegurarse de mantener la limpieza del área.

Si aún así no mejora, puede realizarse una pequeña cirugía ambulatoria que permite extraer el cúmulo de grasa.  

Cuidados y prevención

Se recomienda mantener una buena higiene, es decir, lavar la cara y manos con frecuencia para evitar la infección o contagio de bacterias. Adicionalmente, es necesario realizar visitas regulares al oftalmólogo para comentarle cualquier molestia.

Una vez que ya está presente el orzuelo en el niño, evita que comparta las toallas o pañuelos que se pasa por el rostro. Esto podría hacer que otra persona se contagie. Finalmente, no permitas que utilice lentes de contacto y llévalo a un especialista para que le recomiende un jabón médico que lo ayude a limpiar la zona.

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