Navidad con padres divorciados

Los divorcios y separaciones son algo común hoy en día, las familias cambian… pero los días del año siguen como siempre. Conciliar los derechos de ambos progenitores al tiempo que salvaguardas los intereses del menor, es complicado. En primer lugar, porque se trata de una fiesta eminentemente familiar donde se mezclan los intereses, no sólo de los dos ex-cónyuges, sino de sus familias.

Lo mejor, es aquello que salvaguarde el bienestar del menor.

Los divorcios y separaciones son algo común hoy en día, las familias cambian… pero los días del año siguen como siempre. Conciliar los derechos de ambos progenitores al tiempo que salvaguardas los intereses del menor, es complicado. En el caso de las custodias compartidas, y ya que se presupone la paridad y el entendimiento entre los padres, la solución a cómo distribuir las fechas de Navidad no es tan apremiante. No obstante, la mayoría de custodias en España se aplican mediante la guarda y custodia por parte de uno, y un régimen de visitas por parte de otro. Normalmente, y si no se aplica algún tipo de restricción especial, una de las partes tendrá un régimen de visitas normalizado. Esto es: fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones.

Está la Semana Santa, las vacaciones de verano… y la de Navidad, que no se parece a ninguna otra. En primer lugar, porque se trata de una fiesta eminentemente familiar donde se mezclan los intereses, no sólo de los dos cónyuges, sino de sus familias (abuelos, primos, parejas, etc.). No obstante, y como norma esencial, lo importante deberá ser siempre las necesidades y el bienestar del menor. El problema viene cuando los padres no se ponen de acuerdo en qué es precisamente aquello que el niño necesita.

Nunca ofrezcas demasiados regalos.

Para estos casos, el juzgado establece los siguientes plazos: desde el inicio de las vacaciones hasta el día de navidad, y desde el día de navidad hasta la vuelta al colegio. Evidentemente, al niño le gustaría estar con ambos padres a la vez, por lo que, siempre que las dos partes se lleven bien, se puede llegar a pequeños acuerdos extrajudiciales. Como dice la abogado Cristina Viloria, “una simple llamada telefónica, o pasar un ratito con papá o mamá el día de Nochebuena o Reyes, ‘aunque no toque’, será genial para que los niños no sientan que en Navidad les falta un cachito de su familia“. Como decimos, siempre es mejor hacer concesiones por ambos lados que dejar la decisión a un juez.

Otro de los asuntos peliagudos a tratar es el tema de los regalos. Tanto unos como otros querrán colmar al niño con atenciones y presentes materiales. Y hay quien utilizan esto de manera desmedida con el objetivo de atraer la atención del menor. En dichos casos, se necesita un diálogo previo para acordar y planificar los regalos que los dos vais a comprar. Si no lo hacéis a tiempo, a medida que el niño crezca puede utilizar esta ‘guerra de regalos’ para chantajear emocionalmente a una de las partes.

Un hecho que se podría haber evitado con tan sólo sentarse a hablar de vuestro hijo.

Foto niña por Thijs Knaap en Flickr

Foto regalos por phillcamprbell en Flickr

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