Muchos alimentos europeos contienen demasiada grasa, sal y azúcar, y no son adecuados para los niños

Un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea pone de manifiesto que muchos alimentos europeos que se pueden encontrar en los supermercados, contienen demasiada grasa, sal y azúcar, y no son adecuados para los niños, truncando las estrategias que se llevan a cabo para mejorar la alimentación infantil y reducir el índice de sobrepeso y obesidad.

Alimentos poco saludables para los niños

Según un nuevo estudio realizado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, organismo que se encarga de proporcionar asesoramiento científico y técnico a la Comisión Europea y a los estados miembros de la Unión Europea, muchos alimentos europeos contienen demasiada grasa, sal y azúcar, apuntando en especial a los cereales para el desayuno, los yogures y las comidas preparadas, productos que no se consideran adecuados para los niños.

Los expertos han analizado 2.691 productos alimenticios, determinando que un 48% de ellos no son saludables y no deberían ser consumidos por los niños según las directrices comunitarias desarrolladas por organizaciones europeas del sector público y privado sobre los estándares de nutrición. Según estos estándares, el consumo elevado de grasas saturadas, azúcar y sal, y un consumo de poca fibra, incrementa el riesgo de sufrir enfermedades crónicas como la obesidad, las enfermedades cardíacas, los derrames cerebrales, el cáncer y la diabetes.

Lamentablemente, esta situación contrarresta los esfuerzos de los países de la Unión Europea para promover una alimentación saludable, el exceso de productos insanos en los supermercados puede conducir a dietas pobres y los que más sufren las consecuencias son los niños. El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea explica que la Directiva de servicios de medios audiovisuales de la UE, obliga a los países miembros a fomentar y utilizar la autorregulación para limitar la exposición de los niños a los anuncios de alimentos y bebidas que tienen un alto contenido en sal, azúcar, grasas saturadas o ácidos grasos trans, es decir, todos aquellos alimentos que no respeten las pautas nutricionales.

Como decíamos, los investigadores evaluaron 2.691 productos enmarcados en cinco categorías, cereales para el desayuno, comidas preparadas, carne procesada, mariscos procesados y yogures. Según las conclusiones, dos terceras partes de los productos no son adecuados para los niños, entre algunas de las razones argumentadas en cada segmento son que los yogures y cereales para el desayuno tienen demasiado azúcar, la carne y los mariscos procesados tienen demasiada sal, los cereales para el desayuno no tienen suficiente fibra, los yogures tienen demasiadas grasas saturadas y totales.

Los expertos comentan que se trata de productos alimenticios que probablemente tienen un elevado índice de consumo regular tanto por adultos como por niños, esto puede explicar, en parte, la elevada tasa de obesidad infantil y el incremento de las enfermedades crónicas. Es necesario que se trabaje en la innovación de los productos alimentarios y en la reformulación para reducir el contenido de grasas, sal y azúcares, como una estrategia clave para mejorar el equilibrio nutricional de los alimentos. Pero, parece que a la industria alimentaria le cuesta mucho realizar los cambios, cierto es que anuncian a bombo y platillo que están llevando a cabo reducciones, pero son porcentajes pequeños que prácticamente no ofrecen beneficios.

Es necesario enfatizar en el trabajo de la reformulación, para ello, este tipo de estudios se han de realizar de forma periódica, a fin de poder hacer un seguimiento sobre los progresos que se realizan en materia de innovación alimentaria y reformulación. Lo cierto es que el estudio no dice nada nuevo que no conozcamos, gracias a un gran número de estudios independientes que han denunciado el abuso por parte de la industria de ingredientes que son poco saludables, pero es interesante que, por fin, un organismo de la Unión Europea haya hecho este estudio, ya que es el modo de hacer más fuerza y obligar a la industria alimentaria a mejorar la calidad nutricional de sus productos.

En fin, veremos si realmente esta investigación sirve de algo y los gobiernos comunitarios toman medidas más contundentes contra la promoción y comercialización de productos insanos. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de la página oficial del Centro Común de Investigación.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...