Mi hijo quiere una mascota ¿cuál elegir?

Elegir una mascota para nuestro hijo no es tarea fácil. Es importante hablar con el niño y ver a qué está dispuesto él. Debemos estudiar qué cuesta su cuidado, si puede dar alergia a algún miembro de la familia, si todos en la familia están de acuerdo y cómo va a influir en la vida de nuestro hijo la llegada de este nuevo miembro.

Muchos niños, llegada una edad, piden una mascota. La decisión de comprarla o adoptarla debe ser bien estudiada, no sólo por los inconvenientes u obligaciones que nos surgen a los mayores para el cuidado de las mismas, sino también por los beneficios para el niño. Es decir los pros y los contras de tener una mascota en casa.

Los momentos que pasen con su mascota y el cariño que le tienen les acompañará toda la vida.

Por un lado están los beneficios, entres ellos está el aumento de la responsabilidad en los pequeños, ya que tienen que cuidar de un animal vivo y deben aprender a respetarlo, cuidarlo y entender que los animales no son juguetes. Con los animales, los niños suelen tomar conciencia de la naturaleza, del significado de la vida y les ayuda a tener más autoestima, seguridad, confianza y se vuelven más sociables.

Por otro lado, están los inconvenientes. Por mucho que le insistas a tu hijo en que él se ocupe de la limpieza, de los paseos o de la comida del animal, ten por seguro que acabarás haciéndolo tú, por lo tanto los padres deben estar concienciados y dispuestos a cuidar de la mascota cuando su hijo no lo haga y a saber dónde dejarla en las salidas de las vacaciones o fines de semana. Una mascota es una gran responsabilidad, así pues, ¿cómo elegir una?

En primer lugar hay que tener claro a qué estamos dispuestos, porque no es lo mismo un perro, un gato, una tortuga o un ratoncito. Los cuidados, el tiempo, la dedicación y el dinero invertidos van a ser muy diferentes. Así cómo la personalidad del niño, si tienes un niño muy nervioso posiblemente un gato no sea lo más ideal, ya que no siempre estará dispuesto a que le estiren de la cola. Si por el contrario el niño es demasiado tranquilo y le cuesta hacer ejercicio físico un perro le iría genial porque tendría que jugar con él y le haría moverse más.

Es importante hablar con nuestro hijo y explicarle bien cada cosa: el cuidado, la limpieza, los paseos, qué hacer con la mascota si al final no podemos cuidar de ella y además preparar un plan B para buscarle otro alojamiento si es que al final no nos pudiéramos hacer cargo de ella. La opinión del pequeño cuenta, pero los padres debemos concienciarles del sacrificio que supone mantener una mascota. Deben comprender qué significa realmente cuidar de un ser vivo. También debemos tener en cuenta que para los niños tener una mascota puede significar aumentar el respeto por la vida de los animales y los recuerdos que tenga de ella se le marcaran en su memoria de por vida.

Así pues, las claves para elegir una mascota son: aclarar primero a qué estamos dispuestos, es decir los pros y los contras de comprar o adoptar una mascota, si hay alguien en la familia que le pueda tener alergia, si todos están de acuerdo con la llegada de la mascota, el tiempo de vida de la misma, buscar una de acuerdo a la personalidad del niño y pensar también en la propia mascota (o sea, qué le podemos ofrecer a ese pequeño animal). Por ejemplo, si tenemos un piso pequeño, no es bueno meter a un perro grande dentro de él, o si tenemos una decoración en el hogar de alto presupuesto, un gato tampoco sería lo recomendable. Siempre hay que buscar el punto medio adecuado para todos.

Foto por coda.allegra en Flickr

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