Mi hijo es demasiado tímido, ¿cómo puedo ayudarle?

Los niños pueden nacer tímidos o se pueden hacer tímidos. Además, la timidez puede ser pasajera o no. Es importante diferenciarla, porque un problema grave de timidez puede aportar mucha infelicidad y problemas de sociabilización y aprendizaje en los niños. Por otro lado, si es una timidez pasajera o temporal podemos ayudarle con pequeñas acciones que le ayudarán a estar más seguro de sí mismo.

No todos los niños reaccionan de la misma manera ante una situación. Posiblemente nuestro hijo no sea tímido, pero de vez en cuando tiene episodios que nos hacen pensar que sí lo es: no quiere responder, esconde su carita contra nosotros, se sonroja o se pone a llorar, entre otras muchas situaciones. En el caso que veamos claramente que es muy tímido es mejor visitar un especialista que nos recomiende qué acciones realizar para ayudarle en su relación con todo lo que le rodea: otros niños, colegio, familia, etc.

Con mucho cariño y atención podremos ayudarles a superarlo.

Es importante que si un niño es muy tímido le ayudemos a superar esa timidez, porque podría tener problemas en la edad adulta y padecer en la infancia momentos de infelicidad, problemas para encontrar amigos y posiblemente problemas de aprendizaje. Nuestro hijo necesita seguridad en sí mismo y qué mejor que los padres para ayudarle a tenerla o recuperarla. Se puede nacer con la timidez o se puede adoptar por algún trauma determinado en la escuela, con los amiguitos, en alguna fiesta, etc. Si vemos que es tímido sólo en ciertas ocasiones podemos ayudarle con pequeñas acciones.

Algunas de esas pequeñas acciones serían, en primer lugar, evitar ciertas actitudes que pueden poner a nuestro hijo en una situación incómoda, como por ejemplo: reírnos o criticar su timidez, hablar de ella en público, forzarle a situaciones a las que no está preparado, hacer alusión a la timidez constantemente, adelantarnos y responder por él a las preguntas que le hacen y que no quiere contestar, comparar al niño con otros de su entorno, gritarle, regañarle, castigarle, etc.

Por otro lado, podemos ayudarle invitando a casa a algún amiguito para que jueguen, apuntarle a actividades, llevarle a fiestas de cumpleaños de sus amiguitos o compañeros de la clase, etc. En general es promover que se sociabilice y que entienda la importancia de superar esos momentos y que es normal que le sucedan. Es bueno para el niño animarle a realizar actividades en las cuales sabemos que es bueno, para que se sienta seguro de sí mismo.

Es recomendable que cuando veamos que supera un episodio de timidez alabemos esa actitud, que se reforzará con esos pequeños logros. Necesita que los padres fortalezcan su autoestima, hacerle sentir que le entendemos. También es importante enseñarle que debe buscar soluciones por él mismo y que vamos a estar a su lado cuando nos necesite.

Foto por tibchris en flickr

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