Papá, mamá ¿cómo se hacen los niños?

Los expertos recomiendan que sean los padres aquellos que se encarguen de introducir al niño en la educación sexual. De esta manera, se establece un vínculo de confianza en el núcleo familiar y se sacia una curiosidad que es muy normal a partir de los tres años. La naturalidad, el apoyarse en documentos escritos o visuales y utilizar un vocabulario adaptado a la edad del pequeño son algunos de los consejos para salir airosos.

Consejos para solventar la curiosidad de tus hijos

Ni cigüeñas venidas de París, ni semillas que se introducen en mamá… los niños de hoy en día pronto averiguan que hay algo escondido tras la concepción. Algo que se llama sexo. Desde la televisión, el cine, las revistas… el sexo está a día de hoy muy presente en nuestra sociedad y, en ocasiones, distorsionado o sobredimensionado. Ante esto, son los padres los que deben hacer un esfuerzo por intentar explicar claramente a su hijo en qué consiste eso del sexo. Ello con el fin de vehiculizar toda la información que el niño irá recibiendo y asimilando conforme se vaya haciendo mayor.

Los expertos recomiendan que sean los padres aquellos que se encarguen de introducir al niño en la educación sexual. De esta manera se establece un vínculo de confianza en el núcleo familiar, sintiendo el pequeño que puede hablar con sus padres sobre cualquier duda sexual, lejos de prohibiciones o tabús. Por supuesto, organismos como la escuela también suelen participar en la formación sexual del menor. Sin embargo, muchos son los padres que no saben cómo reaccionar ante la obligada pregunta de ¿cómo se hacen los niños? Ante todo, actuar con naturalidad es la mejor baza a vuestro favor.

Una vez la pregunta haya sido planteada, los padres piensan en el CÓMO. Pues bien, desde Bibesypotitos vamos a ofreceros unos cuantos consejos para que salgáis del paso beneficiando la educación del niño. En primer lugar, y como acabamos de decir, es mejor actuar con naturalidad. Debemos pensar que para nuestro hijo se trata de una pregunta inocente, destinada a solventar una curiosidad que es del todo comprensible. Evidentemente, no hay una fórmula mágica, pero lo más adecuado es tratar de adoptar un vocabulario adaptado a la edad de vuestro hijo. De esta manera se evita darle demasiada información que no podrá asimilar… o darle demasiada poca.

La información es esencial para formar a adolescentes responsables

El pedir asesoramiento (maestros, psicopedagogos, sexólogos…) siempre ayuda a sentirnos más seguros. Por otro lado, muchas veces es bueno tener a mano libros o videos en los que apoyarse. Aquello que posiblemente nos sea difícil de trasladar al niño mediante las palabras, puede que se comprenda perfectamente mediante un documento adaptado a su edad. A partir de los tres años los niños empiezan a diferenciar entre hombres y mujeres, por lo que se debe responder a sus preguntas de manera sencilla y clara. A partir de los ocho años, la reproducción empieza a ser un tema importante, por lo que los libros que te hemos mencionado pueden saciar su curiosidad.

Es importante que los niños dispongan de información desde la infancia, y no solo cuando lleguen a la adolescencia, llenos de dudas y temores. Por otro lado, el hablarles de sexo no supone una incitación a practicarlo. Al contrario, estás formando a un individuo responsable, con la información necesaria para gestionar su vida sexual.

Fuentes: Cómo hablar de sexo con los hijos; ¿Hablas de sexo con tus hijos? en Educasexo. com

Niños por Shermee en Flickr

Pareja adolescente por r_gallant en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...