Los niños y adolescentes acosados tienen más probabilidades de tomar medicamentos contra el dolor

Un curioso estudio relaciona el acoso escolar con el mayor consumo de analgésicos para el dolor, según los resultados, los niños que sufren acoso tienen hasta 7 veces más probabilidades de tomar analgésicos.

Analgésicos y acoso escolar

Según los resultados de una investigación realizada por expertos de la Universidad de Kristianstad, los niños y adolescentes acosados tienen más probabilidades de tomar medicamentos contra el dolor, la razón es que los niños acosados tienden a experimentar más dolor y tienen el doble de probabilidades de tomar analgésicos incluso si se trata de un dolor que se puede controlar y que no es necesario tomar fármacos.

En otras investigaciones, el acoso escolar se ha relacionado con un mayor riesgo de padecer dolor crónico y diversos problemas de salud física y mental, pero hasta la fecha no se ha realizado ningún estudio que muestre en qué medida el acoso escolar influye en el uso de medicamentos contra el dolor. En este estudio se utilizaron los datos de 10.626 niños de entre 11 y 15 años de edad, incluidos 585 que habían informado de sufrir acoso dos o tres veces al mes.

Según los resultados, los niños acosados que informaron que sufrían dolor crónico, tenían siete veces más probabilidades de tomar analgésicos por dolor de cabeza, estómago, cuello, espalda y hombros, siendo los dolores de cabeza y de estómago las razones más frecuentes y comunes para tomar los fármacos. Un 46% de los niños acosados tomaban analgésicos para el dolor de cabeza, porcentaje que se reduce al 30% en el caso del grupo de niños que no sufrían acoso escolar.

Un 31% de los niños acosados tomaban calmantes como el paracetamol o el ibuprofeno para aliviar el malestar estomacal, porcentaje que se reduce al 14% en el caso de los niños que no sufrían acoso. Los investigadores creen que la relación entre el acoso y el uso de analgésicos, tiene su base en el estado anímico de los niños, si un niño tiene dolor de cabeza, pero se siente seguro y satisfecho, es probable que soporte el dolor y no recurra a los fármacos. Pero si se es acosado, se siente triste e inseguro, el dolor puede percibirse como mayor y aparece la necesidad de tomar un analgésico.

Aunque los datos parecen evidentes, los expertos comentan que el estudio no fue diseñado para demostrar si el acoso escolar puede causar o amplificar el dolor, o provocar que los acosados quieran tomar fármacos para calmar el dolor. Es difícil saber si el acoso escolar causó más problemas de salud y el uso posterior de medicamentos para el dolor, o si los niños con más problemas de salud son los que sufren más acoso.

Estos resultados indican que es interesante que los padres pregunten y se interesen por las experiencias escolares de sus hijos, ya que sufrir acoso puede derivar en problemas físicos y mentales. Si se aprecia un mayor consumo de analgésicos debido a diferentes dolores que antes no se padecían, es necesario intentar averiguar por qué, y si el niño está sufriendo acoso, abordar el problema, además de poner en manos de un psicólogo a los menores para solucionar problemas de baja autoestima.

Parece obvio que un niño acosado que sufre baja autoestima y se sienta mal, recurra en mayor medida a los analgésicos, son niños que tienen en mayor grado problemas psicosomáticos, lo que es una pista o signo de alarma para padres, cuidadores, profesores, etc. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en Acta Pediátrica.

Foto | Pink Sherbet Photography

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