Los niños también se preocupan cuando van al cole

Aunque para los adultos sean detalles minúsculos, para los chicos hay situaciones que les angustian al volver a clases. Hablar con ellos y generarles confianza es parte de la tarea que deben realizar los padres para aliviar sus temores

Estas son las preocupaciones de los niños que van al cole

A menudo los niños se emocionan mucho por regresar a clases tras las vacaciones, pues supone reencontrarse con sus amistades y descubrir cosas nuevas. Sin embargo, no todo es color de rosa. Gran parte de los chicos se preocupan por ir al cole. En ellos surge una especie de ansiedad que, en casos extremos, puede paralizarles.

La vuelta a la escuela puede generar estrés y temores, especialmente a los más pequeñines que se habituaron a estar con papá y mamá en el recreo. Esa preocupación por la separación de sus seres queridos suele desvanecerse en las primeras semanas. Ahora, si surge un rechazo contundente o fobia, hay que buscar ayuda. 

La fobia social, la agorafobia y los ataques de pánico, por ejemplo, son problemas mayores que se dan en ciertos casos. Lo importante es saber que pueden ser tratados profesionalmente y superarse. Afortunadamente, la mayoría solo experimentan dudas que resuelven rápidamente.

¿Qué les preocupa a los niños cuando van al cole?

En los primeros años de vida y en la adolescencia, las amistades juegan un papel preponderante. Ser aceptados, queridos y tener con quien compartir travesuras y experiencias es fundamental. Por ello no es de extrañar que el primer motivo de preocupación de los chicos durante un nuevo curso sean los amigos. Saber si harán migas con otros alumnos, quién se sentará a su lado, o si estarán sus compañeros del año anterior, son parte de las interrogantes que se plantean.

En segunda posición se encuentra el personal docente. Llevarse bien con los maestros puede ser un inconveniente para muchos jovencitos, así que descubrir el nombre del profesor que les tocó les genera estrés. Siempre están los profesores que se han ganado la fama de estrictos, dulces, amigables o impenetrables. Que les toque uno “bueno” está entre las sorpresas que esperan encontrar.

La ansiedad de los alumnos suele ser más alta cuando se hace algo por primera vez. Si se trata de un nuevo colegio las preocupaciones serán mayores. Igualmente si entran a un nuevo ciclo de estudio, por ejemplo de preescolar a básica o al bachillerato les generará más estrés. Ser el nuevo del salón tampoco les resulta agradable, pues tendrán que hacer una nueva vida en esas instalaciones y enfrentar retos distintos.

Otras cosas como la distribución de las instalaciones, encontrar el salón de clases o sentirse a gusto con los alimentos que sirven en el comedor, les mortifican un poco. Además, el sistema de transporte también les genera incomodidad. Que el autobús no llegue a tiempo, que lo pierdan o que no les guste el chófer. En toso ello suelen pensar.

Despejar las dudas en casa

Las situaciones que inquietan a los peques deberán ser solventadas por ellos mismos. Llegado el momento de regresar al cole podrán despejar dudas básicas sobre lo que les espera en la institución. Sin embargo, los padres podemos aliviar sus preocupaciones prestándoles atención.

Comunicarnos con nuestros hijos abiertamente y preguntarles qué esperan para la nueva temporada escolar es básico. Es conveniente hablar mucho con ellos y tratar en lo posible de infundirles confianza en sí mismos y optimismo. No debemos minimizar sus angustias, burlarnos o ignorarlas. Si se sienten comprendidos en casa, sus temores se esfumarán pronto. Para mayor eficacia, revisa estos consejos para la vuelta al cole. 

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