Los niños pequeños a los que se les realiza una amigdalectomía deben permanecer en el hospital

Según los resultados de una investigación estadounidense, los niños menores de tres años que son sometidos a una amigdalectomía, deberían permanecer ingresados para observación y no ser dados de alta como se suele hacer en la mayoría de los casos. La razón es que este segmento de edad es el que más riesgos tiene de sufrir posibles complicaciones derivadas de la extirpación quirúrgica de las amígdalas.

Amigdalectomía

La amigdalectomía es la extirpación quirúrgica de las amígdalas, intervención que se suele realizar partir de los dos años de edad en niños que sufren problemas como los ronquidos, la apnea del sueño, una amigdalitis recurrente, etc. Las amígdalas se pueden hipertrofiar causando los síntomas descritos y su extirpación suele eliminar estos problemas, el proceso quirúrgico es bastante breve (dura unos 30 minutos) y al cabo de unas horas de la operación, el paciente ya puede volver a casa.

Sin embargo, y según un estudio desarrollado por expertos del Boston Children’s Hospital (Estados Unidos), en el caso de los niños pequeños a los que se les realiza una amigdalectomía y tienen entre dos y tres años de edad, éstos deben permanecer ingresados en el hospital. La razón es que el estudio muestra que los niños de este segmento de edad pueden tener complicaciones después de someterse a la intervención quirúrgica.

En este trabajo se examinaron los datos de 1.817 niños con edades comprendidas entre uno y seis años que se sometieron a la operación entre los años 2005 y 2015. De todos los niños, 95 sufrieron complicaciones post operatorias, como problemas para respirar correctamente o sufrir sangrado, los expertos apuntan que los menores de tres años tenían hasta un 50% más probabilidades de tener complicaciones que los niños más mayores. Por tanto, y a raíz de los resultados, la recomendación es que los niños que tienen menos de tres años y se someten a este tipo de intervenciones, deberían permanecer ingresados en el hospital bajo observación.

Los expertos comentan que esa recomendación existe desde hace tiempo, pero al considerarse un procedimiento ambulatorio, en la mayoría de casos no se sigue la recomendación y a los niños se les da el alta hospitalaria unas horas después de la intervención. Del estudio se desprende que el ingreso hospitalario varía dependiendo del centro, de los problemas de salud existentes y de la edad de los niños, esta variación se cuantifica entre un 5% y un 90%, algo que no tiene sentido, ya que las recomendaciones son estandarizadas y se aplican por igual a todos los centros hospitalarios.

En la investigación se incluyeron 455 niños menores de tres años que fueron sometidos a la intervención, también se registraron 1.363 pacientes que tenían tres años o más, en la mayoría de casos, la intervención se consideró un procedimiento ambulatorio. Un 7% de los menores de tres años sufrieron complicaciones, número que se redujo al 4% en el caso de los niños más mayores.

Por tanto, se vuelve a hacer hincapié en dejar ingresados en el hospital a los niños que han sido intervenidos y que tienen menos de tres años, ya que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones, especialmente en las vías respiratorias por la inflamación post operatoria. Claro que, en este caso, debería ser la agencia competente la que estableciera una norma de obligado seguimiento, las recomendaciones voluntarias no son eficaces y como se ha demostrado en muchas ocasiones, no son seguidas.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica JAMA Otolaryngology.

Foto | Kelly Sue

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...