Los niños menores de tres años mejoran la memoria y el aprendizaje si duermen la siesta

Un nuevo estudio realizado por investigadores estadounidenses demuestra que los niños de tres años que duermen la siesta tienen una mejor memoria y por tanto, la capacidad de aprendizaje se incrementa.

Descanso de los niños

En varias ocasiones hemos hablado de los beneficios de la siesta infantil, se trata de una práctica ideal para que los niños puedan recuperar energías y poder afrontar en perfectas condiciones el resto del día. Ae todos los beneficios hasta ahora destacados, debemos añadir otro, la mejora de la capacidad de aprendizaje.

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos), determina que los niños menores de tres años mejoran la memoria y el aprendizaje si duermen la siesta. Las conclusiones de la investigación se han obtenido a partir del análisis de los datos de comportamiento de un grupo de niños de una guardería, con edades en torno a los tres años. Como antecedentes, los expertos explican que en estudios realizados con jóvenes, se llegaba a conclusiones similares, los jóvenes que dormían la siesta aprendían mejor que los que no dormían la siesta.

Este estudio sirve para llamar la atención a quienes desean eliminar este breve descanso infantil en las guarderías de Estados Unidos para aprovechar al máximo el tiempo que se le dedica a la enseñanza de los niños. Parece ser que algunas administraciones y padres ponen en duda los beneficios de la siesta infantil, curiosamente esto ocurre sobre todo en las guarderías financiadas con dinero público. Se argumenta que varias investigaciones destacan los beneficios de la educación temprana, no siendo las siestas parte de esta educación, sin embargo, en este nuevo estudio se demuestra que las siestas ayudan a que los niños puedan alcanzar con más facilidad las metas académicas en la primera etapa de la educación.

Como decíamos, se trabajó con un grupo de 40 niños de diferentes guarderías, los expertos realizaron una prueba sencilla, un juego visual en el que los niños debían recordar la posición de diversas imágenes. Los niños debían superar la prueba tras haber dormido una media de 77 minutos de siesta, la misma prueba se repitió con los mismos niños pero sin haber dormido la siesta. En los resultados se determina que al disfrutar de ese breve descanso, los pequeños recordaban hasta un 10% más las posiciones de las imágenes, en comparación con aquellos días en los que no durmieron la siesta, por tanto la conclusión es obvia, con la siesta infantil mejora la memoria y el aprendizaje.

Los investigadores también analizaron las fases del sueño infantil, así como el procesamiento de los recuerdos en un grupo de 14 niños, con ello se pretendía determinar si tanto las fases de sueño como el procesamiento mejoraban al dormir la siesta. Parece ser que se logró determinar que existe un beneficio relacionado con el sueño profundo y la memoria, en esta fase la información recibida durante el día se fija y asimila mucho mejor en el cerebro. A la vista de los resultados, los autores de la investigación apuntan que las administraciones públicas y los centros escolares deberían desarrollar planes de trabajo que fomentaran la siesta en edades tempranas.

En teoría se deberían sopesar los beneficios mostrados y en consecuencia adoptar el plan de trabajo más adecuado para el desarrollo intelectual de los niños, es decir, que puedan dormir la siesta como herramienta fundamental para mejorar el aprendizaje y la memoria. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través del artículo publicado en la revista científica Pnas (Proceedings of the National Academy of Sciences).

Foto | Allspice1

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