Los niños deberían disfrutar primero del recreo y después del almuerzo

En Estados Unidos llevan a cabo programas en los que los niños disfrutan primero del recreo y después del almuerzo, con ello han logrado reducir el desperdicio de alimentos, incrementar el consumo de frutas y verduras, que los niños coman de forma tranquila y relajada, e incluso que acudan a las aulas con más serenidad y listos para aprender.

Almuerzo y recreo escolar

Durante este año nos hemos hecho eco de dos estudios interesantes relacionados con la alimentación escolar, en uno se analizaba si comer antes o después del recreo influía en la cantidad de fruta y verdura que comían los escolares, en el otro se destacaba la gran cantidad de frutas y verduras que los niños tiraban a la basura durante el almuerzo escolar, ambos estudios guardaban relación y trataban un tema importante, cómo incrementar el consumo de frutas y verduras en las escuelas.

Hoy conocemos una iniciativa puesta en marcha en el Estado de Montana (Estados Unidos) en la que los niños primero disfrutan del recreo escolar y después almuerzan. Para empezar, los niños ya no se apresuran a comer lo más rápido posible para disfrutar del recreo, lo que provocaba un mayor desperdicio de alimentos al desechar aquellos productos que no les agradan tanto. Según el director de una escuela local que participa en el Programa Nacional de Almuerzos Escolares de Estados Unidos, los niños tardaban entre 3 y 5 minutos en comer, algo provocado por las prisas para disfrutar del recreo, sin duda, muy poco tiempo para poder disfrutar de un almuerzo saludable.

Esta escuela junto a otras tres participaron en un proyecto piloto puesto en marcha por el Equipo de Nutrición de Montana para evaluar el desperdicio de alimentos y la ingesta en general de los niños que primero disfrutaban del recreo y después del almuerzo. Los resultados obtenidos fueron muy satisfactorios y se contabilizaron muchos aspectos positivos con este cambio, se redujo la cantidad de comida que se tiraba a la basura, se disfrutó de un mejor ambiente y armonía durante la hora del almuerzo, los escolares dedicaron más tiempo a relajarse y disfrutar de la comida dado que no tenían esa premura de salir al recreo, los comedores escolares eran más tranquilos y no se generaba tanto ruido como con el sistema tradicional, almuerzo y después recreo. A todo esto hay que añadir que los profesores apuntaron que el comportamiento de los niños había mejorado, volvían al aula más sosegados y listos para aprender.

En base a los resultados obtenidos en el proyecto piloto, se elaboró una guía sobre la importancia de disfrutar del recreo antes del almuerzo. Esta guía ha sido de gran ayuda para las escuelas del Estado de Montana que han querido implementar este cambio en beneficio de los niños, así como en otras escuelas del país que también han querido implantar dicho cambio. Poco a poco se está materializando este cambio, en el caso de Montana, un 33% de las escuelas lo han implementado y como en el programa piloto, los resultados han sido muy satisfactorios, con lo que se demuestra que los niños deberían disfrutar primero del recreo y después del almuerzo.

Cada año se ponen en marcha en las escuelas estadounidenses planes para el consumo de frutas y verduras que buscan potenciar el consumo de estos alimentos y mejorar la dieta de los niños. Se trata de un programa subvencionado que permite a muchos niños disfrutar de un almuerzo saludable y además gratis, pero este programa peligraba debido a un estudio que demostraba que los niños de las escuelas estadounidenses tiraban más frutas y verduras a la basura, que cuando se puso en marcha el mencionado programa de almuerzos escolares saludables.

Los expertos que elaboraron este estudio comentaban que para incrementar el consumo de estos alimentos entre los escolares, se debía ofrecer todo tipo de opciones, zumos naturales en vez de piezas de fruta, presentar las piezas de fruta troceadas y preparadas para su ingesta y no entregarlas enteras, servir las verduras mezcladas con salsas y otros alimentos para que resulten más apetecibles, etc., pero no se había tenido en cuenta la posibilidad de cambiar el horario del recreo.

Si se suman los cambios propuestos por el mencionado estudio y además se modifica el horario del recreo y el almuerzo, los resultados pueden ser muy satisfactorios. Dada la efectividad para mejorar la alimentación de los niños con este tipo de iniciativas, se podría plantear una opción similar en otros países, como por ejemplo España, sería un gran paso para mejorar la alimentación de los niños y garantizar que comen con tranquilidad, algo muy importante para la salud. Podéis conocer más detalles del programa implantado en Montana a través de este artículo publicado en el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos).

Foto | USDAgov

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