Lesiones por estrés repetitivo o continuo en la infancia

A medida que aumenta el uso de los dispositivos tecnológicos por los niños, aumenta también el riesgo de que puedan sufrir lesiones por estrés repetitivo o trastornos por traumatismo acumulativo. Son lesiones producidas por el uso del ordenador, la videoconsola, el teléfono móvil o el tablet, durante mucho tiempo, y afectan a dedos, manos, muñecas, codos, hombros, cuello y espalda.

Dolores en los niños

Millones de personas sufren lesiones por estrés repetitivo o continuo, una mayor parte de estas lesiones involucran a manos y muñecas, y en la mayoría de casos guardan relación con el uso de ordenadores, teléfonos móviles, videoconsolas u otros dispositivos tecnológicos. Antaño era un problema asociado a los adultos, pero a medida que los niños han ido utilizando estos dispositivos, el problema se ha trasladado a la infancia.

Si se está delante de un ordenador a diario durante bastante tiempo utilizando el ratón, se mandan continuamente mensajes de texto, se utiliza aplicaciones como WhatsApp, o se juega a la videoconsola a diario durante bastante tiempo, se produce un daño o lesión de tipo acumulativa en los tejidos suaves localizados en la espalda, los codos, los hombros, las muñecas y las manos. Por un lado, no se da tiempo al organismo a recuperarse, y por el otro, a fin de compensar la tensión producida, el organismo reacciona aumentando la producción de fluido cuya misión es la de reducir la tensión en estos tejidos (músculos, tendones, etc.).

Las lesiones por estrés repetitivo o continuo en la infancia, o trastornos por traumatismo acumulativo, se pueden prevenir con higiene postural. Por ejemplo, no es lo mismo utilizar el ordenador portátil sobre una mesa, correctamente sentado y con el antebrazo y la muñeca descansada, que utilizarlo tumbado en la cama, algo que niños y adolescentes acostumbran a hacer. A la hora de utilizar las teclas para escribir, lo mejor es no oprimir con fuerza, sino con suavidad, a fin de reducir la tensión en las manos, asegurarse de que el ángulo para escribir es el correcto, hay que estar sentado a una altura nivelada al ordenador, evitando que los brazos puedan estar siendo forzados (por ejemplo estar sentado en una silla baja).

Sentarse con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo y no encorvarse frente a la pantalla del ordenador, ayudará a reducir el riesgo de tener dolor de cuello y espalda. Si analizamos esta información, se puede comparar a los consejos que se brindan para que a los niños (y adultos) no les duela la espalda, problema asociado al peso de las mochilas y también al modo en el que se sientan en la silla del pupitre. En el caso del uso de los dispositivos tecnológicos, los expertos recomiendan que se realicen pausas y se tomen descansos frecuentes.

Los síntomas por trastornos por traumatismo acumulativo son dolor, entumecimiento, frío en manos y muñecas, pérdida de fuerza o coordinación en la mano, dolor en dedos, muñecas, codos o antebrazos, entre otros. Tratar este tipo de lesiones no es complicado, generalmente se recomienda un descanso del área afectada, en casos más graves se suele prescribir un tratamiento farmacológico y muy pocas veces se requiere cirugía (sobre todo en adultos).

Como decíamos, el problema afecta cada vez a niños más pequeños, aunque su mayor prevalencia es en adolescentes y jóvenes, por ello, es interesante hablar con los niños y enseñarles cómo prevenir estos problemas, también hay que asegurarse de que el entorno en el que utilizan algunos dispositivos tecnológicos es ergonómico, en otros casos, como el del teléfono móvil, hay que evitar las conversaciones largas y hacer pausas para facilitar la recuperación de manos y dedos.

Como nos explican aquí, el uso responsable y moderado de las nuevas tecnologías es uno de los consejos que los padres deben tener en cuenta a fin de prevenir este tipo de lesiones en sus hijos.

Foto | Lars Plougmann

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