La niña pintora autista

Una niña de sólo tres años de edad diagnosticada de autismo, se ha convertido en una pintora de renombre, ha logrado vender dos cuadros por más de 2.000 euros a un coleccionista de arte.

Iris Halmshaw

Iris Halmshaw es una niña que tiene sólo tres años de edad y a la que le encanta pintar, sus obras se consideran abstractas e impresionistas, su pintura tiene algo del estilo de Monet, uno de los pintores de renombre fundador de la pintura impresionista. Parece que los cuadros de la pequeña han captado el interés de algunos coleccionistas de arte, de hecho, uno ha comprado dos de sus obras por 3.000 dólares (algo más de 2.300 euros). Esto es algo que llenaría de orgullo y satisfacción a un joven estudiante de arte, pero como hemos indicado, es sólo una niña de tres años de edad y no es consciente de ello. Además hay que decir que el hecho de que sea autista, hace que el triunfo de la pequeña sea doble.

La niña pintora autista disfruta y se relaja pintando, los problemas que tiene de comunicación o relación con otros niños los aparca a un lado cuando pinta, la pintura es placentera y además una magnífica terapia. Parece ser que cuando la pequeña fue diagnosticada de autismo, padres y especialistas buscaron algo que le gustase hacer, la llevaron a un grupo de juegos pero fue un fracaso. Tenía también otros comportamientos que angustiaban a su madre, se autolesionaba y estaba muy irritable, aunque todo esto parece haber quedado atrás.

La madre es fotógrafa de profesión y estuvo buscando una actividad que pudiera calmar a su pequeña, que pudiera eliminar el caos de su mente y que a la vez le ayudara a jugar y relajarse de forma constructiva. Los juguetes sensoriales utilizados no sirvieron de mucho, tampoco una piscina de pelotas de plástico, muchos juegos y juguetes con el propósito de conseguir que la pequeña interactuara en vez de estar inmersa en su mundo, el mundo del autismo.

Según explica la madre, tropezó con el mundo del arte por accidente, la madre se compró un caballete de pintura, lienzos y los colores, empezó a pintar. La niña también quiso pintar pero no pudo y se puso a llorar, la razón es que no controlaba el caballete, por lo que la madre le puso un folio en la mesa y la pequeña se puso a pintar, según explica, estaba inspirada y muy concentrada, parecía saber qué tenía que hacer de forma intuitiva. Desde entonces la pequeña pinta unas cinco horas al día experimentando además otras técnicas de pintura.

Niños autistas

Según leemos en Daily Mail, la niña pintora autista tiene la atención y concentración de un pintor experimentado, para pintar utiliza pinceles, esponjas e incluso accesorios que nada tienen que ver con la pintura, como por ejemplo un tenedor. Pinta sin camiseta, se siente más cómoda, nuca ha sido presionada para que pinte, sus padres secundan su ejemplo y también pintan, los padres se sienten muy orgullosos de su pequeña pintora y por supuesto, se han sorprendido de que haya logrado vender dos cuadros por más de 2.000 euros, expone sus obras y el dinero obtenido se invierte en centros de fisioterapia para niños con necesidades especiales.

La niña pintora de tres años de edad ha realizado 35 cuadros en los últimos cuatro meses, algunos tarda unas horas en pintarlos, otros unos días. La pequeña es una gran pintora, basta dar un vistazo a sus obras para darse cuenta de ello, hay mucho más que añadir pero os recomendamos leer el artículo del Daily Mail.

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