La genética explica por qué unos niños son más obesos que otros

La genética influye en la obesidad y a medida que los niños se desarrollan, esta influencia se hace más visible, esto es algo que ya se ha demostrado en varios estudios y por ello se sugiere que el problema de la obesidad se acometa a una edad temprana a fin de poder contrarrestar en la medida de lo posible la influencia genética que predispone a la obesidad.

Obesidad y genética

Un estudio desarrollado por investigadores del Kings College y de la UCL (University College London) del Reino Unido, determina que la genética explica por qué unos niños son más obesos que otros. La influencia de los factores genéticos en las diferencias del IMC (Índice de Masa Corporal) puede aumentar hasta un 43% a los 4 años de edad, pero a los 12 años de edad pueden alcanzar hasta el 82%.

Para llegar a esta conclusión se estudiaron a 2.556 gemelos con edades comprendidas entre los 4 y los 10 años en el periodo 1999-2005. Se analizaron 28 variantes genéticas que se sabe están asociadas al riesgo de sufrir obesidad, los expertos determinaron que la influencia de estas variantes aumentaba con los años, así se muestra en los datos que hemos señalado. Los resultados demuestran y confirman las conclusiones de investigaciones anteriores en las que se determina que la predisposición genética a la obesidad se expresa cada vez más paralelamente al desarrollo de los niños.

En la investigación los expertos utilizaron por primera vez un nuevo método denominado Análisis de Rasgo de todo el Genoma Complejo (GCTA), análisis diseñado para calcular la proporción de la variabilidad fenotípica expresada por los rasgos cromosómicos. El GCTA aprovecha el hecho de que algunas personas sean genéticamente similares, en este caso los gemelos. Los expertos explican que los análisis individuales no implican la medición directa de los genes, por ello utilizaron datos genómicos en la misma muestra para comparar con los resultados individuales. En el análisis GCTA se han estimado los efectos combinados de más de 1,7 millones de variantes genéticas comunes a través de todo el genoma, se demostró que el efecto total de los genes comunes se incrementaba una media del 50% en los niños con edades comprendidas entre los 4 y 10 años.

Los resultados muestran que los genes juegan un papel muy importante en la determinación del peso corporal, pone de relevancia que es necesario seguir investigando para analizar otras variantes genéticas que influyen en el peso y que por el momento todavía no se conocen, hay que tener en cuenta que se calcula que sólo se han descubierto unas pocas variantes genéticas (un 2% aproximadamente) que explican las diferencias individuales del peso corporal. A esto hay que añadir que los resultados respaldan la idea de que los padres obesos tienen mayor riesgo de tener hijos que se convertirán en obesos en un futuro.

Por tanto, ante esta evidencia, se apunta que es necesario intervenir a una edad temprana para intentar contrarrestar los efectos genéticos que contribuyen a la obesidad, esta sería otra línea de acción para luchar contra la considerada epidemia del siglo XXI. A través de la revista científica Obesity podréis conocer más detalles sobre esta investigación.

Foto | Colros

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