Investigación sobre el impacto de los edulcorantes artificiales en la salud de la infancia

Actualmente la Academia Americana de Pediatría lleva a cabo una investigación sobre el impacto de los edulcorantes artificiales en la salud de los niños, este organismo comenta que existen muchas lagunas de conocimiento e información contradictoria, que sólo se puede aclarar a través de la investigación.

Edulcorantes y salud infantil

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) lleva a cabo desde hace tiempo, una investigación sobre el impacto de los edulcorantes artificiales en la salud de la infancia, producto que actualmente está presente en la dieta de uno de cada cuatro menores. Según los resultados del trabajo, existen muchas lagunas de conocimiento, sobre como afectan estos edulcorantes artificiales y no nutritivos a la salud de los más pequeños, por lo que se recomiendan llevar a cabo nuevos estudios que arrojen luz sobre cómo afectan al peso, las preferencias de sabor, el riesgo de sufrir enfermedades como la diabetes, etc.

A finales de año pasado la AAP publicó su política sobre el uso de edulcorantes no nutritivos en la infancia, se trata de un documento en el que se recogen los datos existentes sobre la seguridad del uso de edulcorantes en la población pediátrica, y lo que se conoce de sus beneficios potenciales y adversos. Fruto de esta revisión, se identificaron determinadas lagunas de conocimiento, así como áreas potenciales para una investigación futura, sugiriendo que temas se pueden debatir a la hora de hablar de estos productos.

La academia recomienda que en todos los productos de consumo se identifique el tipo de edulcorante y su cantidad, ya que de este modo los investigadores podrán comprender mejor cuánto consumen los niños y sus posibles implicaciones para la salud (recordemos que las reglas del etiquetado en Estados Unidos son distintas a las que se aplican en Europa). Los investigadores comentan que teniendo en cuenta cuántos niños consumen regularmente estos productos (que se han vuelto omnipresentes), es necesario comprender mejor cómo afectan a la salud en la infancia y a largo plazo.

En Estados Unidos se aprobaron como aditivos alimentarios ocho edulcorantes no calóricos, la sacarina, el aspartamo, el acesulfamo-potasio, la sucralosa, el neotamo y el Advantame, posteriormente se aprobaron la Stevia y el Go-Luo como aditivos naturales seguros. Sobre los edulcorantes artificiales, cuando se introdujeron, las investigaciones se centraron sobre todo en el riesgo potencial de cáncer, aunque no se confirmó su relación. Ahora las preocupaciones de salud han cambiado, y se centran en las evidencias contradictorias sobre si los edulcorantes no calóricos realmente ayudan a controlar el peso.

La AAP comenta que la mayoría de investigaciones a corto plazo sugieren que la sustitución del azúcar por un edulcorante artificial, puede frenar el aumento de peso e incluso favorecer la pérdida de peso, aunque de forma poco significativa. Por otro lado, otras investigaciones muestran una relación entre los edulcorantes y el aumento de peso, cambios en el apetito, en las preferencias de sabor, en la microbiota intestinal, todo un conjunto de resultados que puede derivar en el síndrome metabólico, resistencia a la insulina, la aparición de diabetes y el aumento de peso. En ambos bloques de investigación, los resultados son inconsistentes según este organismo.

En la actualidad es difícil conocer la cantidad de edulcorante artificial presente en un producto, ya que en Estados Unidos los fabricantes de alimentos no están obligados a especificar este dato. Por ello se considera que informar sobre el tipo de edulcorante utilizado y la cantidad presente en los productos alimenticios, ayudaría a los investigadores a conocer la cantidad media de consumo en los diferentes segmentos poblacionales y obtener mejores evaluaciones sobre como afectan a la salud. La investigación sugiere que muchos padres no saben que sus hijos están consumiendo este tipo de edulcorantes, un reciente estudio encontró que solo el 23% de los padres pueden identificar correctamente los productos alimenticios que contienen edulcorantes artificiales, además, el 53% de los padres comentaron que buscaban productos etiquetados como «bajos en calorías«, pero la mayoría no reconocieron que el sabor dulce lo proporcionaba un edulcorante artificial.

En fin, lo que se evidencia es que se necesita mucha investigación para conocer el impacto de los edulcorantes en la salud de los niños y niñas, cambios en las regulaciones para que se identifiquen los edulcorantes y las cantidades que se han utilizado en los productos alimenticios, análisis cobre el consumo medio actual de edulcorantes por parte de la población pediátrica, etc. A esto hay que añadir estudios que discriminen tipos de edulcorantes, ya que cada uno puede afectar de un modo distinto al organismo. Podéis conocer más detalles de los estudios que se llevan a cabo actualmente a través de la página oficial de la AAP.

Foto | Steve Snodgrass

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