Incubadoras

Las incubadoras están hechas para simular el útero materno y proporcionar a los bebés prematuros y bebés recién nacidos que tengan algún problema de salud, los cuidados especiales necesarios para sobrevivir. No obstante, ya que es un método un poco frío, hay hospitales que aplican el “método canguro” para darle el calor y cuidados extra de la madre.

Una incubadora es una especie de burbuja que pretende emular al útero materno, pero solo lo pretende. Nada en este mundo puede parecerse al casi perfecto mecanismo de la vida, que nos permite a las mujeres ser madres y mantener a nuestros pequeños en nuestro vientre hasta que ya están preparados para sobrevivir por su cuenta. La incubadora está diseñada para mantener a los neonatos que o bien han nacido prematuramente o bien requieren de unos cuidados especiales, como los bebés con ictericia, que requieren de una luz ultravioleta y un calor y cuidados intensivos durante unas cuantas horas o días.

Es como una burbuja que pretende simular el útero materno.

Entre otras funciones, la incubadora debe mantener la temperatura corporal del bebé, debe aislarlo de virus o bacterias, debe facilitar al pequeño el oxígeno necesario y debe facilitar su cuidado. La incubadora permite que el bebé pueda acabar de desarrollarse sin la ayuda de la madre, pero con muchos cuidados especiales y vigilando hasta el último detalle de su desarrollo. Esto se hace mediante un sistema monitorizado que permite saber en todo momento cómo son sus latidos de corazón, sus constantes vitales y si respira bien. Todo este mecanismo hace saltar una alarma si algo falla en el bebé.

No obstante, las incubadoras aunque tienen ventajas, también pueden ser perjudiciales. Según la revista Annals of Neurology, los bebés pueden experimentar un estrés a casusa de todos esos cuidados especiales: intubaciones, sondas para respirar, cambio de pañales, limpieza, falta de contacto materno, etc. Todo ello puede perjudicar al bebé produciendo en él problemas en su conducta motora y que el cerebro no se desarrolle normalmente.Además, las incubadoras, aunque mantengan al bebé caliente térmicamente, la sensación que ellos perciben no es en nada parecido al de su propia madre, al calor humano. Es por ello que ya en los años setenta, en Colombia, debido a la falta de incubadoras llegaron a inventar el “método canguro”. Este consistía en que la madre tenía a su bebé en brazos dándole calor, sensaciones, susurrándole, cantándole y transmitiendo al bebé todo el amor que una madre puede transmitir en esos momentos: ternura y cuidados. Todo ello beneficiaba al bebé ayudándole a desarrollarse mejor tanto física como psicológicamente. Incluso se ha demostrado que los bebés prematuros que pasan más horas en los brazos de su madre, aumentan más porcentaje de peso que los que están solo en la incubadora.

Por otro lado, cuando se entra en las unidades de cuidados intensivos debe controlarse mucho el tema de la limpieza. Parece ser que existe una mortalidad del diez por ciento en niños neonatos prematuros en los hospitales a causa de infecciones, ya sea por contacto con el personal sanitario que está cuidándole o ya sea por los padres. Evidentemente estas contaminaciones no son voluntarias, pero se debe tener conciencia cuando se entra en la UCI de niños neonatos prematuros de extremar la limpieza.

Foto | César Rincón en Flickr

Más información | lavanguardia.com

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