Glaucoma infantil III: Síntomas y evaluación

Aspecto de ojo con glaucoma y ojo sano

El desarrollo de la visión en los niños involucra una serie de elementos fundamentales para que sea posible su evolución visual. Para que se produzca el proceso de desarrollo visual es necesario implicar los ojos, los nervios ópticos y determinadas zonas del cerebro.

Cuando un bebé llega al mundo, su sistema visual aún no se halla completamente desarrollado, y será precisamente durante sus primeros meses de vida cuando se lleve a cabo el proceso de evolución del sistema visual, logrando alcanzar una visión binocular normal.

En el caso de los niños que padecen glaucoma infantil o congénito, provocado por el aumento de los niveles de presión intraocular (PIO), la maduración del aparato visual se encuentra amenazada, provocando problemas visuales que pueden volverse permanentes e irreversibles.

Es por ello, que este tipo de enfermedad requiere de un diagnóstico precoz, que permita determinar el tratamiento más adecuado para evitar severas complicaciones en el futuro, ya que el glaucoma no tratado conduce inevitablemente a la ceguera.

De acuerdo con diversos estudios realizados por grupos de científicos en el campo del glaucoma infantil, las estadísticas indican que afortunadamente en un grupo de diez mil recién nacidos sólo uno presenta esta enfermedad.

Sin embrago, el mayor factor de riesgo es la herencia de la patología, por lo que los médicos especialistas recomiendan a los padres que posean una historia familiar en la que distintos miembros hayan padecido glaucoma, que concurran con sus hijos a la consulta médica para realizar las evaluaciones oftalmológicas oportunas, que permitan detectar el trastorno a tiempo.

Síntomas del glaucoma infantil

Como ya hemos mencionado en un apartado anterior del presente informe especial sobre el glaucoma infantil, una de las características es precisamente que por lo general no presenta síntomas que permitan detectar a simple vista la afección.

Tengamos en cuenta que el glaucoma se produce por un aumento en los niveles de PIO, por lo que el daño es progresivo y sólo puede ser vislumbrado a simple vista cuando el glaucoma ya ha provocado una notable reducción del campo visual del pequeño.

No obstante, una gran cantidad de médicos oftalmólogos señalan que existen una serie de signos que pueden ayudarnos a detectar la presencia de glaucoma infantil en nuestros hijos. A continuación, te acercamos estos síntomas:

  • Ojos más grandes por el aumento en el tamaño de la la córnea y la esclera.
  • Presencia de epifora, es decir, incremento del flujo de lágrimas.
  • Aumento de la fotofobia, es decir, de la aversión a la luz, detectable en los bebés ya que los mismos reaccionan cerrando fuertemente sus ojos o bien frotándolos.
  • Cierto grado de opacidad corneal, debido al desgarro provocado por la falta de elasticidad y el estiramiento de algunas capas de la córnea.
  • En menor cantidad de casos, puede presentarse estrabismo.

Para conocer cómo se realiza su diagnóstico, te recomendamos la lectura de la cuarta parte de este informe especial sobre el glaucoma infantil.

Vía | Glaucoma Association, Salud Discapnet
Foto | Jon Hanson

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...