Evitar las calorías vacías en la alimentación infantil

Hay que cuidar la alimentación infantil y evitar que los niños abusen de las calorías vacías que ofrecen alimentos como la bollería industrial, las bebidas azucaradas o la comida rápida, son tres fuentes de contenido calórico vacío que lo único que hace es favorecer el sobrepeso y la obesidad.

calorías vacías

Se denominan calorías vacías a aquellas calorías que proceden de alimentos cuyo aporte nutritivo es muy reducido y el contenido energético muy elevado, un ejemplo que se puede citar es la bollería industrial. Este tipo de calorías contienen habitualmente una elevada proporción de hidratos de carbono de absorción rápida y se asocian a las grasas saturadas. Hoy queremos destacar un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Norte de California (Estados Unidos), en el que se concluye que un tercio de los escolares consumen alimentos con calorías vacías, teniendo en cuenta lo poco saludables que son, se recomienda encarecidamente que se reduzca su ingesta.

No nos debe sorprender que el índice de sobrepeso y obesidad infantil sea elevado en Estados Unidos, aunque los datos de este estudio se pueden trasladar a otros países industrializados en mayor o menor grado. Según la investigación, aunque las comidas rápidas son menos saludables, parece ser que los alimentos que se consumen en escuelas y grandes almacenes son similares en contenido calórico vacío a las comidas rápidas, por lo que se han de cortar por el mismo patrón. Desde hace unos tres años se recomienda, a través de guías alimentarias del país, que el rango de caloría vacías que ingieren los niños debe situarse entre un 8 y un 19%, es decir, grasas, aceites hidrogenados, azúcares, etc. No se habla del azúcar que aportan por ejemplo las frutas, se habla de las comidas y snacks preparados que contienen muchas calorías y pocos nutrientes.

En este estudio en el que se realizó una encuesta a más de 3.000 niños con edades comprendidas entre los 2 y los 18 años, se analizó el contenido calórico de los productos consumidos que se adquieren en kioscos, grandes almacenes, restaurantes de comida rápida y en las escuelas (a través de máquinas expendedoras o comedores), tras analizar los resultados se determinó que un tercio de las calorías vacías consumidas procedían de estas fuentes. La media del aporte calórico vacío se situaba entre el 32 y el 35%, en términos numéricos se traduce en unas 436 calorías vacías diarias, imposible no asociar la alimentación con el sobrepeso y la obesidad.

Según el estudio, dependiendo de la fuente el aporte era diferente, así, los productos (mayoritariamente bebidas dulces, hasta un 72%) procedentes de unos grandes almacenes contenían mucho más azúcar y menos grasa, lo contrario de las cadenas de comida rápida cuyo aporte en grasa era muy superior al del azúcar, en término medio se situaron los alimentos que se pueden adquirir en un colegio, generalmente pizzas y leche azucarada. Ante estos resultados los investigadores consideran que hay que centrarse en estas tres vías e intentar que se mejore la calidad de los alimentos y bebidas. Los datos obtenidos se corresponden al periodo anterior al año 2010, año en el que se implantaron los ‘Programas Nacionales de Desayuno y Almuerzo Escolar’, por lo que con un nuevo estudio se podría evaluar la efectividad que han tenido las modificaciones de estos programas.

En el año 2012 se aplicaron nuevas normas para reducir el contenido de calorías vacías a través de canales como las máquinas expendedoras de los colegios. Al respecto recordamos que en nuestro país se impuso una medida similar, se retiraban las máquinas expendedoras de chucherías, alimentos y bebidas de los centros de educación. Se pronunció la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) argumentando que limitar la bollería y chucherías en los colegios no reduciría su consumo. Basta con ver como se ha ido incrementando el índice de sobrepeso y obesidad infantil para darse cuenta que este tipo de medidas no terminan de ser eficaces, se debe hacer un profundo cambio en el sistema alimentario para poder reducir estos índices, pero de momento se podrían evitar las calorías vacías en la alimentación infantil, o al menos reducir su consumo significativamente, tarea que deberían llevar a cabo los padres.

Sería interesante realizar un estudio similar en España para conocer cuál es el consumo medio de calorías vacías de los niños y si la crisis económica ha contribuido a mejorar la alimentación, recordemos que se han retomado muchos alimentos, como por ejemplo las legumbres a raíz de la crisis. Podéis conocer más detalles del estudio a través del artículo publicado en Growing Young Baby.

Foto | foto-fine-art

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