¿Es positiva en los niños la imagen de muñecas delgadas y muñecos con músculos?

Los estereotipos que vemos en los juguetes no coinciden con la realidad. Hoy analizamos cómo pueden influir en los niños muñecos clásicos como la Barbie o el Ken.

barbie

Cuando hablamos de los juguetes de los niños, los padres suelen ser realmente selectivos a la hora de escogerlos. Si bien es cierto que los pequeños son uno de esos públicos a los que se les convence fácilmente, y mediante la publicidad se les hace desear cosas que quizás no sean las más adecuadas a su edad, la mayoría de las familias suelen apostar por juegos educativos con los que crezcan aprendiendo. Pero a veces, caemos en la tentación de los juguetes clásicos que han estado siempre con nosotros y que con el paso del tiempo han ido cambiando para adaptarse a nuevas modas. Son los mismos. Pero con distinto nombre y distinto aspecto. Y precisamente por esas diferencias hoy nos preguntamos ¿Es positiva en los niños la imagen de muñecas delgadas y muñecos con músculos?

No es la primera vez que se genera polémica acerca de la Barbie, la muñeca clásica por excelencia que se ha ido renovando en cuanto a accesorios más que cambiantes y a escenarios muy diversos para que los pequeños se imaginen la vida del persona. En el estereotipo masculino está Ken, el novio o marido de Barbie que goza de un cuerpo musculado como esos que luego serán protagonistas en series que los niños verán de mayores. En el caso de Barbie, creo que no hace falta afirmar que la extrema delgadez que la caracteriza y las medidas casi imposibles que tiene en cuanto a la cintura han generado grandes movilizaciones y campañas para que se cambie de una vez por todas ese estereotipo absurdo de una mujer que no existe.

Pero si bien de todo ello hablamos los adultos ¿Puede afectarles el modelo en sí mismo de estos dos muñecos, y de tantos otros similares a los pequeños? La respuesta es un rotundo sí. Pero no más que lo que hace toda la publicidad a la que les sometemos en los medios de comunicación, todos los comentarios que oyen a familiares y a amigos en las mesas, todo lo que se dice en la escuela…. Es decir, los niños, que son como pequeñas esponjas absorverán todo esto, y lo recrearán para su personalidad y creencias futuras. Eso no implica que jugar con una Barbie vaya a hacer que las niñas quieran ser modelos de la talla 34; ni que Ken haga que los pequeños quieran convertirse en culturistas musculados. Pero sabiendo que el mundo en el que vivimos les envía incorrectas señales y que prohibir jugar con ellos no es la mejor de las soluciones, hablar, comunicarnos y explicarles con un lenguaje sencillo que eso son solo muñecos y no representan la realidad es la mejor manera de educarles y romper esquemas sociales arraigados y nada positivos.

Imagen: Freddycat1

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